La noticia
enseguida empezó a recorrer todos los portales, las redacciones y los canales y lejos de llamarse a silencio, Pampita desafió desde su cuenta de Twitter: "No voy a permitir que digan mentiras de mí!
Si siguen las mentiras voy a contar toda la verdad!".
Y así fue, porque en una charla que tuvo con la periodista
Pilar Smith contó más detalles de lo que vio en la noche del viernes: "¿Qué viste? ¿Dos personas besándose?", fue la pregunta. Y ella no dudó:
"Mucho peor".
Y como para que no quedasen dudas de que lo que sus ojos habían visto era entre Benjamín y la China Suárez, ella se encargó de decírselo a Pablo Layus: "Está dando vuelta el rumor que lo involucra a Benja con China Suárez", consulta el periodista:
"Es verdad", responde ella. Ya no quedaron dudas entonces, ahora lo que resta es reconstruir cómo fue esa noche de furia en pleno set de filmación de la película...
Pampita el viernes por la noche había ido a bailar con un grupo de amigas a
Tequila, el boliche de Costanera. Según ella mismo lo dijo, estaba feliz porque a la mañana había ido con Benjamín a
terapia de pareja para intentar reflotar una relación que se había desgastado hace un tiempo.
"Fuimos a la mañana a terapia de pareja y
el lunes y el martes durmió conmigo en casa", dijo la modelo. Según trascendió apenas entrada la madrugada, Pampita le pidió a dos amigas que la acompañen a unos kilómetros de ahí que Benja estaba filmando la película y quería saludarlo.
Otro rumor indica que alguien le mandó un mensaje a su teléfono diciéndole que si quería saber qué estaba haciendo su marido vaya urgente al lugar de filmación. Lo cierto es que más allá de esos dos rumores, hay una realidad incontrastable y que es el final de esa historia. Pampita llegó, fue directamente al motorhome donde estaba su marido y abrió la puerta de golpe y se encontró, como ella lo confirmó,
"con lo peor que puede ver una mujer".
Un escándalo que seguramente seguirá escribiendo nuevos capítulos. Una relación entre Pampita y Benjamín que por más esfuerzos que hagan parece no tener futuro.