La Mole Moli fue acusado por su mujer, Marta Galiano, de violencia de género en un relato que nunca quedó claro. Es que después de una denuncia que hizo en sede judicial, que trascendió a los medios, la “Negra”, como le dice la Mole a su mujer, se retractó de sus dichos y el ex boxeador se agarra de eso para su defensa y para decir que “todo fue una confusión”.
Pero la Justicia actuó, primero le puso una orden de restricción, después una pulsera electrónica y ahora le ordenó una pericia psicológica que enfureció a la Mole.
“Yo estoy muy bien, estoy bárbaro, muy feliz. Hay cosas que dijeron los medios que no me gustó, pero ya los voy a tener frente a frente a cada uno para decírselo. Porque nadie cuenta que nosotros tenemos 40 comedores, que damos copa de leche, eso no lo dicen. Dijeron mentiras, que yo era drogadicto, alcohólico, que andaba con armas, que era violento, que era golpeador...”, dijo ayer en una charla con Pamela a la tarde.
La Mole dijo que la tobillera que le pusieron fue parte de esa confusión y que con el tiempo todo quedará aclarado y él saldrá libre de cualquier culpa. “Lo de la tobillera fue una equivocación, me la puse porque ellos lo pidieron y yo me debo a la jusitica, pero era por seis meses y a los diez días me la sacaron”, contó.
En cuanto a su presente con la Negra, algunos de su entorno aseguran que ellos están separados, pero la Mole insiste en que mantiene el vínculo con ella, que no están separados y que solo tiene que pasar el tiempo para que vuelvan a vivir bajo el mismo techo. “Ya me separaron...Por favor. Ella sigue siendo mi negra, ya todo se va a solucionar. Hay que esperar que bajen las aguas, que todo se tranquilice. La Negra nunca dijo nada, son todos puteríos, yo no estoy separado”, dijo y espera que la Justicia actúe. i
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