Luego de la pelea ocurrida este fin de semana en un local de comidas rápidas de la ciudad de Villa Carlos Paz, una de las personas agredidas por el personal de seguridad de Federico Bal demandó penalmente al bailarín.
"Cuando estaba a punto de ingresar al local, veo que estaciona una camioneta Eco Sport en un lugar donde no está permitido. Entonces sale una empleada del McDonald´s y le advierte que en ese lugar no se puede estacionar. Se baja Federico Bal y le dice ´Miráme bien, mirá quien soy´", contó Ruiz al a Adrián Pallares, que conduce ocasionalmente el ciclo Desayuno Americano.
"Yo estoy ingresando al local para hacer la fila y comprar, como cualquier persona normal, y de repente entraron dos guardias de manera prepotente, empujando a la gente, como queriéndose llevar todo por delante. (Cuando) Federico Bal llega a la caja, la gente comienza a reclamar y a quejarse", completó Ruiz, que relató que las protestas fueron subiendo de tono hasta que estalló la gresca.
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"A mí me pegaron el guardaespaldas y amigos de Federico Bal. Hay videos y fotos del hecho. Pasó adentro del local: me atacaron (el) guardia, amigos. Yo caí en el piso y recibo un golpe en la cabeza; de hecho me hice estudios y tengo un traumatismo en el cráneo", agregó el hombre, que se presentó a la entrevista con su nariz vendada.
Para aclarar en qué marco legal se realiza esta denuncia contra Bal, y no sólo contra su personal de seguridad, la producción incluyó en la entrevista a Carlos Nayi, el abogado patrocinante de Ruíz.
"Esta es una actitud bárbara y salvaje que marca un patrón de marcha de Federico Bal, sus guardaespaldas y un grupo de amigos que asumieron una actitud patoteril. Hoy ingresó una denuncia penal que alcanza a Federico Bal, a sus dos guardaespaldas y a amigos que formaban el grupo de visitantes agresivos", indicó Nayi.
Asimismo, el abogado indicó que si bien Bal no agredió a su defendido, el equipo de custodios respondía al bailarín por lo que le cabe responsabilidad penal en la causa. "Él es el que inició un patrón de marcha violento, de provocación, de intimidación, de soberbia, que irrita a los asistentes al local", agregó el letrado.
"Estamos hablando de lesiones graves, con desfiguración de rostro, una afectación al nervio óptico, una quebradura de tabique, imposibilidad de ejercer tareas laborales por un mes; algo que conlleva una pena de 1 a 6 años de prisión", especificó Nayi que además sorprendió al aclarar que su defendido no busca llegar a un acuerdo económico sino que desea "justicia" a fin de que nunca más vuelva a ocurrir algo semejante.