Pipo, en un primer momento, quiso tomarse el tema con humor e ironía pero enseguida se dio cuenta que la cosa venía complicada. ‘Yo me muevo en un mundo del sarcasmo y la ironía sana y trato de tomarlo con humor pero es bastante jodida la historia”, dijo en una charla con Mariano Iudica.
“Es medio larga la historia y comienza con mi mamá con la cadera rota e internada en el Hospital Churruca. Ella la estaba pasando mal, le habían dado el alta y todavía no le habían puesto la cadera y me llaman de Superintendencia de Bienestar, de la Policía Federal, para que ratifique lo que había dicho y lo hice”, explicó el cantante.
Pipo remarcó que él no cometió un delito porque no falisficó nada y que la seguía cobrando porque él estaba convencido que una vez muerta la madre, le quedaba al hijo.
“Pero ahora dicen que falsifiqué una firma y eso es mentira. Yo estaba convencido de que seguir cobrando se permitía porque me dijeron que me iban a ayudar de alguna manera por el supuesto caso de mala praxis que había sucedido”, destacó el músico. Pipo dijo que sus hijos lo acompañaron a cobrar la jubilación de su madre y que, como si fuera poco, tras realizar el trámite miraban al cielo para agradecerle a su abuela.