El economista acreditó judicialmente que no existe vínculo filial con la niña y tampoco pesa sobre él una obligación alimentaria con la menor.
Martín Redrado demostró en la Justicia que no es el padre biológico de la hija de Luciana Salazar y, de esta forma, que no debe la cuota alimentaria de la niña.
La aclaración surgió luego de las versiones difundidas sobre los alcances económicos del entendimiento entre Redrado y Salazar, que cerró una extensa disputa judicial. Durante el proceso quedó acreditado que el economista no es el padre y que, por lo tanto, no existe una obligación alimentaria derivada de un vínculo filial.
Sin embargo, y en ese contexto, la Cámara Civil instó a las partes a alcanzar un acuerdo para poner fin a los conflictos que mantenían abiertos desde hace años. El entendimiento se encuentra en un marco de confidencialidad absoluta garantizada por el tribunal por lo que sus términos y condiciones no fueron divulgados.
La precisión permite diferenciar ese entendimiento de una cuota alimentaria, luego de que circularan distintas versiones sobre las condiciones y los alcances económicos del acuerdo, explicaron fuentes judiciales.
Luciana Salazar y Martín Redrado comenzaron su romance en el año 2010 con un alto perfil mediático y sucesivas interrupciones. Durante años mantuvieron "idas y vueltas", crisis públicas y negociaciones privadas.
El conflicto escaló fuertemente en la Justicia a partir de los reclamos por los gastos y derechos de la menor hasta que se alcanzó la conciliación definitiva en 2026. Martín Redrado ratificó su postura de no ser el padre biológico de la niña ni haber tenido voluntad "procreacional", aclarando que el convenio busca cerrar el escándalo legal. - Con información de Noticias Argentinas -
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