El cantante desplegó sus encantos durante una hora y media ante un estadio lleno. Atravesó varios ritmos y tuvo siete cambios de vestuarios. "¡Qué lindo es estar en casa!", lanzó y cosechó una ovación

Ricky Martin entendió todo. Supo transformar sus más de 35 años de carrera y aggiornar sus shows; comprendió la importancia de adaptarse a los ritmos que se imponen, y demostró que, como los vinos, el paso del tiempo le sienta cada vez mejor.

Y así lo demostró anoche, en el marco de su gira Movimiento Tour, ante más de 11 mil almas que colmaron el imponente Movistar Arena, y que no dejaron ni un momento de cantar, gritar, aplaudir, y ovacionarlo durante la hora y media que duró el recital.

De muy buen humor, sonriente y con un estado físico privilegiado, el intérprete arrancó a las 21:11 y apareció en la parte superior del escenario enfundado en una campera de cuero de manga corta, una muscula transparente y pantalones bordó con brillos.

El primer tema fue “Cantalo”, uno de sus más recientes, acompañado por Residente y Bad Bunny, que hacían su parte desde las pantallas. Luego, fue el turno de “La Bomba” y su primera interacción con el público: “Buenos Aires, ¡Qué lindo es estar en casa!”, disparó y las fans estallaron de emoción.

Enseguida llegó el primer cambio de vestuario, el primero de ocho. Esta vez de camisa negra transparente y con nueva escenografía para interpretar “Bombón de azúcar”. Al terminar los acordes, Ricky se dirigió al público: “Esta gira se llama Movimiento porque ustedes son un movimiento. Ustedes hacen que yo haga cosas increíbles. Por ustedes estoy aquí durante muchos años y que vengan muchos más. Todo depende de ustedes. Yo tengo la salud, tengo la fuerza para seguir creando porque ustedes son mi inspiración”, confesó.

“Esta noche voy a dejarlo todo, esta noche voy a volar”, exclamó y dio paso al siguiente tema, “Tiburones”, “una canción que habla de lo importante que es pelear por lo que uno necesita, por las cosas básicas. Nunca se queden callados”, aconsejó.

Ricky Martin deslumbró a sus seguidoras con un show a puro brillo, con luces y bailes.
Ricky Martin deslumbró a sus seguidoras con un show a puro brillo, con luces y bailes.
Ricky Martin deslumbró a sus seguidoras con un show a puro brillo, con luces y bailes.

Pero después de que dejaron de sonar los acordes y cuando se pensaba que llegaba el momento meloso, un video irrumpió en la pantalla central. En él se lo veía a Ricky Martin hablando en inglés, en pleno cambio de ropa. Un grito unificado ensordeció el estadio cuando en la filmación se podía ver el perfil desnudo del cantante para después mostrarlo vestido de gala con un saco brillante. La sorpresa llegó cuando, como salido del video, el cantante apareció en escena vestido de la misma manera y enmarcado en una humareda que salía de las máquinas, para cantar “Livin la vida loca”. Con la adrenalina en el punto cúlmine, vino “Shake your bon-bon” y otro cambio de remera, negra y nuevamente con brillo.

Ahora sí, la parte romántica. Con un nuevo cambio de look -musculosa gris, pantalón beige y descalzo, emulando un aspecto de entrecasa, y sentado en una banqueta, para lograr un ambiente intimista- sonó “A medio vivir” y después “Fuego contra fuego”.

“Ésta es mi parte favorita. Es la parte romántica. Es de nuestros tiempos”, resaltó orgulloso de su pasado. Y ahí llegó otra sorpresa: “Quiero cantarle mis canciones, quiero quedarme con el comienzo de mi carrera por un rato”, explicó y contó una infidencia: mientras el saxofonista estaba tocando, él hablaba con su director musical y le preguntó: “¿De casualidad tenemos preparado ‘El Amor de Mi Vida’?”. Ante la confirmación por parte de su equipo decidió improvisarla. “Esta canción no la hemos cantado en mucho tiempo así que si se me olvida la letra la cantan conmigo, por favor”, le pidió a los espectadores.

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Y entre los gritos de las fans, entonó aquél tema que evocaba sus inicios como solista. La improvisación se notó y sobre el final se equivocó en una parte de la canción, algo que enseguida fue remediado por las miles de personas que lo entonaron como un himno.

“Olé, olé, olé olé, Ricky, Ricky”, cantaron a coro desde todas las partes del estadio y era vivado por el cantante. Posteriormente, llegó “Tu recuerdo”. “Esta canción es para ti”, lanzó Ricky sin decir a quién. Con “Te extraño, te olvido y te amo”, el Movistar Arena se vino abajo. Fue tanta la fuerza del público que por momentos no se escuchaba la voz del cantante.

Más tarde, 7 bailarines coparon el escenario. Con bombos y hasta boleadoras, captaron la atención de las 11 mil personas y constituyeron la introducción para otro momento movido. Lo inauguró con “Spanish Eyes”, con otro cambio de vestuario: ahora, un chaleco que estaba en contacto directo con su torso desnudo.

“She Bangs” fue la canción elegida para que Patricia, una fanática del público, subiera a bailar con él y obtuviera varios abrazos por parte del artista mientras sus fans, que no pararon ni por un segundo de demostrarle su amor y admiración, miraban la escena sin ocultar las ganas de ser ella.

Para cantar “Vuelve” recurrió a otra ropa: esta vez un saco negro. Y se retiró para dejarle paso al guitarrista, quien hizo un solo y cosechó los aplausos del público.

Y la adrenalina volvió a subir al máximo con “Pégate”, ahora todo de blanco, con una camisa larga y zapatillas. “La Mordidita” y una versión remix de “María” hicieron delirar a los espectadores.

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Otro video llegó. Un repaso de su carrera en fotos como intro al anteúltimo tema: “La Copa de la Vida”. Ya en el éxtasis y con un Ricky Martin despidiéndose, las fans reclamaban a los gritos un tema más.

Silencio. Oscuridad. Más silencio. Y ahora sí: el último. Para terminar bien arriba “Vente Pa’ca”, el tema que cantó con Maluma. Con el último cambio de vestuario (ahora una musculosa y un pantalón brilloso” le dijo adiós a las 22:48 al primero de tres recitales en el Movistar Arena para luego seguir la gira por México.

Una vez más, Ricky Martin demostró que cada tema, cada disco, cada recital- en suma, cada año de trayectoria-, le valieron para erigirse como uno de los artistas más reconocidos de estos tiempos. Un cantante que no le tuvo miedo al paso del tiempo y que supo capitalizar la experiencia. En definitiva, un Ricky Martin que está más vigente que nunca.

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