Con el fracaso de taquilla de Han Solo (Solo: A Star Wars Story) en su estreno, muchos analistas se preguntan si la lucrativa franquicia intergaláctica ha perdido su fuerza. La más reciente película del universo concebido por George Lucas recaudó este fin de semana, feriado en Estados Unidos, apenas 103 millones de dólares, incluidos los cines en Canadá.
Esa cifra se queda corta frente a los 150 millones de dólares proyectados para el debut. Y en el resto del mundo, otra decepción, pues solamente ingresó 150 millones de los 300 millones pronosticados.
“Con cualquier otra película, esto era una jonrón”, dijo el analista de comScore, Paul Dergarabedian haciendo uso referencia al léxico beisbolero. “Pero en el mundo de Star Wars, donde las expectativas son tan altas y los intereses casi febriles, se puede considerar una decepción”, aclaró.
Dirigida por el ganador del Oscar Ron Howard, sigue la historia del joven antihéroe Han Solo, encarnado en la trilogía original por Harrison Ford y ahora por Alden Ehrenreich.
Es el segundo de los tres spinoff anunciados por Lucasfilm propiedad de Disney -tras Rogue One, que a diferencia de ésta, fue la segunda película más taquillera de 2016.
Pero el camino de Solo a la gran pantalla fue escabroso, con los directores Phil Lord y Chris Miller despedidos por Lucasfilm por “diferencias creativas”.
Hay también otras teorías que señalan que el fracaso de esta película es el resultado directo de las varias críticas suscitadas entre los fanáticos de la anterior película de la franquicia, Los Últimos Jedi. Las quejas llegaron a un punto tan alto que varios de ellos llamaron a boicotear el estreno de este film a través de las redes sociales.
¿Habrán conseguido su objetivo?
comentar