El jurado cocinó y se comportó como un aprendiz. Recibió la felicitación de sus colegas en el marco de un clima distendido. Tanto, que ninguno de los participantes abandonó el juego
Fue una noche especial la de Masterchef: Germán Martitegui, tal vez el miembro más áspero del jurado, se vistió de participante y cocinó una corvina a la sal que le valió el elogio de sus compañeros, Donato De Santis yChristophe Krywonis.
Y fue tan especial la noche de Masterchef que, ante el buen desempeño de Jacinto, Alejo, Martín, Alan y Mercedes, el jurado decidió que ninguno abandonara el juego.
Martitegui se comportó como un alumno más: titubeó como ellos, evitó tutear a los otros miembros del tribunal y hasta recibió un abrazo de Christophe, quien además le dio un abrazo.