Hay novedades en el ingreso de determinados jugadores. Dos de las piezas clave del River campeón de América tendrán posibilidades de estar de arranque: Ramiro Funes Mori ingresará en lugar de Ezequiel Garay, quien viajó a Estados Unidos porque será papá, y Matías Kranevitter ocupará la mitad de la cancha por el lesionado Lucas Biglia. Además, Ezequiel Lavezzi descansará en el costado derecho del ataque y saldrá Javier Pastore; Pablo Zabaleta será el "4", y no estará Facundo Roncaglia. Y Carlos Tevez, a pesar de haber afirmado que le gusta "ser segunda punta", jugará como único delantero.
La idea está clara: Argentina intentará profundizar el juego por los costados, pero sin descuidar la espalda de los laterales, que tendrán menos responsabilidad de ataque. A la vez, a la férrea lucha que se vislumbra entre la pareja de centrales con el dúo de delanteros guaraníes, se suma el "5" de River, quien será una rueda de auxilio para que Javier Mascherano pueda meterse en la cueva a darles apoyo a los defensores y facilitar la salida desde el fondo.
En ataque, los rapiditos: Lavezzi y Di María por los costados para saturar a los laterales paraguayos, Bruno Valdez y Miguel Samudio, cuyos niveles no son los mejores. Ángel Correa empezará atrás del "9", como solía jugar en el San Lorenzo campeón de la Copa Libertadores. El "Apache", a diferencia del rol que cumple en Boca, estará en el área para culminar las jugadas y no se moverá con la obligación de participar del armado del juego.
Esto genera una contradicción. La velocidad de Di María y Lavezzi, el desborde permanente, no estará acompañada de un cabeceador, de un delantero voraz de área, que hace rato que la Selección no tiene. Sin juego aéreo, Argentina apelará a la velocidad y precisión para llegar al arco paraguayo.
Ramón Díaz, en cambio, piensa en aplicar un método que, lentamente, se va haciendo propio: dos líneas de 4, con Néstor Ortigoza en la mitad de cancha para poder manejar la pelota, y dos puntas que permitan jugar al pelotazo: Darío Lezcano y Lucas Barrios. Por los costados, Derlis González y Óscar Romero, dos encaradores, habilidosos y veloces. El plan, justamente, es imitar el funcionamiento ecuatoriano: jugar el partido a espaldas de Emanuel Mas y Zabaleta.
Los antecedentes en la Copa América quedaron atrás. El contexto es otro: el Defensores del Chaco es una fortaleza para los paraguayos. La actualidad de ambos equipos, también: Paraguay consiguió una victoria sensacional en el calor de Venezuela, mientras Argentina no cuenta con Lionel Messi ni Sergio Agüero.
Argentina tiene, en cambio, dos obligaciones: ganar y jugar bien.
comentar