Manchester United prolongó su racha de encuentros invicto tras salir airoso del clásico ante el Manchester City, que buscó con más ahínco la victoria pero que se estrelló permanentemente contra el sistema defensivo del conjunto de Jose Mourinho.
La cita del Etihad Stadium fue un choque de dos estilos diferentes.
La posesión que impone Pep Guardiola y la solidez y el contraataque al que se aferra el técnico luso, especialmente ahora, condicionado por sus numerosas y notables bajas.
El United, que jugó el tramo final con un hombre menos por la expulsión del belga Moureane Fellaini, que le dio un cabezazo a Sergio Agüero, eleva a veinticuatro el número de partidos de la Premier sin perder.
El empate mantiene las opciones de ambos en la pelea por uno de los puestos que da acceso a la Champions League.
El equipo de Guardiola es cuarto, con 65 puntos. Uno más que el United, quinto. Ambos tienen a tiro al Liverpool, que ha jugado un encuentro más y que totaliza 66 puntos.
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