Defensa y Justicia volvió a festejar en el clásico frente a Quilmes. El Halcón se impuso por 2 a 0, gracias a los goles de Ignacio Rivero y Gonzalo Ríos, y sumó así séptimo encuentro sin conocer la derrota en el torneo de Primera División.
El elenco de Sebastián Beccacece comenzó presionando bien arriba, a esta altura, un sello característico del combinado de Florencio Varela.
El dueño de casa, por su parte, buscó los caminos desde el empuje, la entrega, mayor presencia en ataque y más agresividad a la hora de disputar e intentar recuperar el balón, aunque con poca claridad para el último toque.
A partir de allí, los dirigidos por Cristian Díaz llevaron el trámite hacia el lugar de la lucha, ese que le queda mucho mejor que a su rival y por ello, consiguió alejar el peligro del arco de César Rigamonti.Pese a esto, a los 19 minutos, Rivero recogió una pelota por el segundo palo peinada por Matías Sarulyte hacia atrás y consiguió abrir la cuenta en el Centenario.
Defensa y Justicia, que no había hecho más que el rival, en la primera que tuvo, pasó por caja para torcer el encuentro a su favor de la entidad de Florencio Varela.
Fue el propio mediocampista uruguayo que sobre la media hora tuvo la chance de estirar la ventaja, luego de recuperar la pelota tras una mala respuesta del fondo del Decano pero su remate se fue cerca del palo derecho de Rigamonti.
Con ímpetu, con orgullo y actitud, el conjunto de Díaz fue en busca del empate, pero con poca suerte. Los rebotes, siempre quedaban para el de Florencio Varela.
Pudo ser de Brandon Obregón desde un centro que cambió su trayectoria y casi se le cola por arriba de Gabriel Arias, quien debió retroceder sobre sus pasos y evitó así la caída de su valla.
Casi estuvo en la volea de Ignacio Bailone en la última del primer tiempo, pero Arias nuevamente se lució para mantener el cero en su arco.
Respaldado desde lo colectivo
Desde el arranque del complemento, fue Quilmes quien salió a tomar el protagonismo del partido.
El ingreso de Rodrigo Contreras le dio frescura, potencia y presencia en el área al ataque del dueño de casa.
Sin embargo, lo del ex delantero de San Lorenzo terminó siendo un veranito que el Decano no supo aprovechar y que el rival no tardó en controlar para dejarlo a contramano del trámite.
A poco del final, el Halcón desplegó las alas y sacó un contraataque de manual que rubricó Ríos debajo del arco para decretar cifras definitivas.
Con el respaldo de Arias, Alexander Barboza y Tomas Cardona en la última línea, la pericia de Gonzalo Castellani y Jonás Gutiérrez para manejar los tiempos y el balón, y la velocidad de Bouzat, Defensa y Justicia construyó una nueva alegría frente a un endeble Quilmes que parece no detener su peligroso tobogán, a tan solo cinco fechas para el final de la temporada.
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