Nadie lo decía de la boca para afuera en el plantel de River, pero era vox populi que para el equipo de Marcelo Gallardo jugar sin el Pity Martínez era un doloroso recorrido. Lo extrañó mucho y se notó en los resultados y en los bajos rendimientos del Millo. Cuando, a los 9 minutos del segundo tiempo, ingresó ante Patronato, por la fecha 19, fue una señal.
A pesar de haber jugado mal como en los partidos anteriores, su influjo hizo que el resultado sea distinto. Se venía Boca y el Pity volvería con todo: fue el mejor en todos los partidos posteriores, anotando en cada uno de ellos, jugando todos los minutos y siendo el eje del andar.
No cambió ante Defensa y por eso un gol de penal de una jugada que él mismo había generado inició la levantada de un equipo que no estaba bien. Luego vendría el centro muy bueno en el tanto de Javier Pinola y en la parte final le mete una asistencia perfecta a Lucas Pratto, un socio de lujo para el 10 del Muñeco.
River sacó con el Pity en cancha 9 puntos seguidos en la Superliga para mantener vivo el sueño de meterse en los lugares de Copa. Además, fue el factor fundamental en la gran victoria ante Boca, por el gol de penal y porque todo pasó por su zurda. De no haber tenido Franco Armani aquellas atajadas, el Pity se quedaba con todas las luces.
Contra Belgrano la tapa fue para Ignacio Scocco, pero cuando peor estaban las cosas el Pity se puso el equipo al hombro para dar vuelta un juego que el Pirata le había empatado. Un golazo y un gran segundo tiempo lo dejaron en el tope de los mejores aquel partido.
Con Defensa este domingo, el 10 volvió a ser el que marcó la diferencia, en especial en el primer tiempo donde el local le manejó el partido a River. Fueron minutos donde el equipo no salía y necesitó de su valentía para buscar espacios y encarar. Una de esa acciones acabaron en el penal de Bareiro que Pity cambió por el empate y el inicio de la remontada.
Mientras tanto hay que ver hasta cuando se queda en el Millo ya que a este nivel de juego su venta es inexorable. La posibilidad de Mónaco y la de Benfica son claras pero la dirigencia quiere subirle la cláusula de salida en 22 millones de dólares. Claro que desde el lado del jugador prefieren que el monto se mantenga en los 15 que le firmaron hace 3 años y que sería más fácil de negociar ya que el Pity no tiene pasaporte y no juega en la Selección.
Lo cierto es que River tiene en el Pity el pasaporte para las victorias que se le estaban negando y que ahora lo encaminan a sumar y meterse entre los de arriba.
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