A pesar de que Huracán debe aguardar para saber si logra su clasificación para la próxima edición de la Copa Libertadores, el estadio Tomás Ducó vivió este sábado un hito: la despedida de uno de los últimos ídolos de los tantos que tiene Huracán en su historia, el Rolfi Daniel Montenegro.
Como no podía ser de otra manera, la última función de un talentoso como el Rolfi fue con la camiseta del club que lo vio nacer, aunque luego en su larga y exitosa trayectoria, que incluyó dos pasos por Independiente y uno po River, además de clubes de Francia, España, México y Rusia.
Hace un tiempo, en una nota con DIARIO POPULAR, el “Rolfi”, como se lo conoce, apodo que heredó de su papá, había manifestado que no se ponía plazos, que no se había imaginado aún la fecha para colgar los botines. Al final, a los 39 años, el talentoso volante eligió que esta última fecha de la Superliga era el momento ideal como para decirle a la gente que hasta allí dejaría su magnífica impronta. Y fue nada más y nada menos que ante Boca y con un marco imponente en el Palacio, ya que autorizaron al club a habilitar las cuatro tribunas de su magnífico estadio.
Y, como era de esperarse, fue ovacionado por todo el estadio al momento de abandonar la cancha.
En los últimos tiempos, no jugó muchas veces como titular, aunque tuvo una cuantas apariciones que merecieron el reconocimiento de su gente, esa gente que hoy le dio el merecido tributo final.
comentar