En la Sudamericana del 2014 fue letal y lapidario, liquidó todas las series en su estadio: cinco triunfos en fila, con solvencia y sin sufrimientos, incluso con resto porque en algunos partidos arrastraba victorias de ida en las visitas. La final ante Atlético Nacional y la victoria ante Boca sobresalen en una campaña perfecta. Fueron 5 victorias con 10 goles y en cuatro mantuvo el arco invicto. En el 2015 arrancó igual al ganarle a San Lorenzo la Recopa Sudamericana en un partidazo que se dio luego de perder 5-0 en el verano ante Boca.
La Libertadores 2015 arrancó con problemas por los dos empates de local que complicaron la clasificación pero que mostraron un equipo arrollador en el juego que no se tradujo en la red ante Aurich y Tigres. En la fase final, más allá del mal partido ante Cruzeiro –primera derrota de local- que luego levantón con un partidazo en Brasil, River volvió a ser letal de local, incluyendo la victoria ante Boca, el equipo jugó muy buenos partidos ante Guaraní y Tigres en la final donde tuvo al Monumental de nuevo vestido de lujo para otra copa.
En la Sudamericana 2015 el equipo estaba jugando mal y cansado por el trajín de la etapa inicial del año y un viaje a Japón incómodo. Sin embargo sus mejores juegos fueron por la Sudamericana en las dos victorias ante Liga de Quito y Chapecoense. El lunar negro fue Huracán. Ahora se viene San Pablo y ya lo dijo el DT: "De local no queda otra que ganar y hacernos fuertes en nuestra cancha", lo que pasó hasta ahora avalan a Gallardo y a la gente que volverá a llenar el estadio mañana.