En un partido donde otro resultado no cabía, Defensa y Justicia se quedó con el primer cruce ante Chapecoense con gol de Nicolás Stefanelli a los 94 minutos de juego. Ante un Tito Tomaghello repleto, Sebastián Beccacece cerró su ciclo con un broche de oro.
Era la noche indicada para poner la firma del modelo de Defensa y Justicia. Con un juego agresivo, atrevido y sin miedos, el equipo de Florencio Varela tuvo su gran noche: con los pibes, con su idea y con un gol de un producto genuino de la casa.
El primer acto mostró a un Halcón dispuesto a apelar a los mismos argumentos, pero esta vez ante un rival que sabía a qué se enfrentaba. Es indudable que el planteo habitual de Beccacece fue estudiado por el entrenador de Chapacoence, Vagner Mancini, que puso marcadores agrupados sobre el centro de la cancha e instruyó a los delanteros para que regresen con los volantes exteriores hasta el mediocampo.
Pero, a pesar de todas las previsiones del combinado del estado de Santa Catarina, los de Florencio Varela hicieron valer sus principios. Desde el centro hacia las puntas, Defensa se hizo fuerte y en tres ocasiones hizo temblar a los brasileros.
El complemento comenzó con la misma vocación por parte de Defensa y Justicia, y con Chapecoense unos metros más atrás, esperando la contra. Pero los planes cambiaron a los siete minutos, cuando el árbitro echó a Andrei Girotto.
Con un menos y con Defensa lanzado a su campo, el equipo brasilero no pudo más que intentar algunas contras desordenadas, solitarias y esporádicas. Los cambios que introdujo Beccacece estuvieron orientados a definir de una vez el partido. El ingreso de Nicolás Stefanelli le sumó verticalidad y cambio de ritmo.
Cuando el partido se extinguía en un injusto empate, un centro cruzado al punto de penal encontró a Stefanelli solo y con un testazo cruzado le dio la victoria al Halcón.
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