Mattéo Guendouzi, volante del equipo turco con pasado en Olympique de Marsella, festejó con un gesto obsceno y una frase provocadora el triunfo y se desató una batalla campal.
El duelo entre Lyon y Fenerbahce por el clasificatorio a la fase de grupos de la Champions League en el Groupama de Francia terminó en escándalo. Mattéo Guendouzi, volante del equipo turco con pasado en Olympique de Marsella, festejó con un gesto obsceno y una frase provocadora el triunfo y se desató una batalla campal.
Guendouzi, ex figura del Olympique de Marsella, convirtió la noche en un escándalo mayúsculo que opacó el triunfo turco por 2-1 en el partido de vuelta de los playoffs de la UEFA Champions League (con global de 3-2). Desde el calentamiento y hasta el pitido final, las provocaciones del volante escalaron sin pausa hasta terminar en una feroz pelea en el túnel de vestuarios.
Todo comenzó antes del inicio del partido: Guendouzi salió al campo para la entrada en calor y los hinchas del Lyon lo recibieron con una lluvia de silbidos. El jugador de 27 años se dio vuelta hacia las tribunas y les mostró el dedo medio en repetidas ocasiones. El gesto no fue casual: Guendouzi disputó 103 partidos con el Olympique de Marsella, el rival histórico del Lyon, lo que lo convierte en una figura cargada de simbolismo para la afición lionesa.
Con el pitido final y la clasificación consumada, Guendouzi tomó nuevamente el protagonismo por las razones equivocadas. El volante se acercó a las cámaras y gritó “Allez l’OM” —“Vamos Marsella”— con total desparpajo, luego hizo el gesto de Jul, el popular rapero marsellés, hacia las gradas repletas de hinchas del Lyon. Las provocaciones generaron una reacción inmediata entre los jugadores locales y desataron una trifulca en el campo de juego, que debió ser disuelta por los integrantes de ambos cuerpos técnicos.
Como si fuera poco, Guendouzi se encaminó hacia el túnel de vestuarios, continuó con sus gestos y gritos frente a la tribuna. En ese momento, un espectador saltó desde la platea directamente sobre el jugador y lo agredió con una patada. La escena, grabada por hinchas presentes en la platea mostró cómo el portero del Fenerbahçe, Ederson, y otros compañeros del equipo turco respondieron físicamente al agresor en medio del caos. Volaron proyectiles desde las gradas mientras la situación se salía de control en los alrededores del túnel.
Las provocaciones de Guendouzi podrían derivar en una sanción de la UEFA si el organismo decide actuar de oficio. Por otro lado, la invasión de campo y el ataque físico al jugador por parte del hincha constituyen una conducta de mayor gravedad y ya está bajo análisis de las autoridades competentes. Por el momento, no se reportaron heridos de consideración entre los protagonistas del incidente.
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