La decisión fue anunciada por el ministro de Deportes de Irán Ahmad Doyanmali, quien aseguró que no existen condiciones para competir luego de los ataques.
El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Doyanmali, confirmó que la selección de su país no participará en el Mundial 2026, en medio de la fuerte escalada bélica con Estados Unidos e Israel que sacude a Medio Oriente.
El funcionario hizo el anuncio mediante un duro comunicado contra Washington, pocas horas después de que el gobierno estadounidense reiterara que el equipo iraní era bienvenido a disputar el torneo.
“Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder (Alí Jamenei), no hay condiciones de que podamos participar”, expresó Doyanmali en declaraciones a la Agencia Alemana de Prensa.
El ministro agregó que la situación en su país impide cualquier actividad deportiva internacional. “ Se nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses y varios miles de nuestros ciudadanos han sido asesinados. No tenemos ninguna posibilidad de competir de esta manera”, señaló.
Además, cuestionó la postura de la comunidad internacional frente al conflicto. “Si el país organizador fuera otro, seguramente la comunidad internacional habría reaccionado y le habría retirado la sede”, sostuvo.
La decisión llega después de dos ofensivas militares de Estados Unidos contra el régimen iraní desde que Donald Trump inició su segundo mandato presidencial.
La primera fue la Operación Martillo de Medianoche, el 22 de junio de 2025, que consistió en bombardeos sobre tres instalaciones nucleares en territorio iraní.
La segunda corresponde al conflicto armado iniciado el 28 de febrero de 2026, que todavía continúa. En las últimas horas, Trump incluso prometió represalias “nunca antes vistas”.
Por su parte, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, también cuestionó la posibilidad de competir en suelo estadounidense.
“¿Qué persona sensata enviaría a su selección nacional a Estados Unidos si la Copa del Mundo fuera tan política como lo fue la Copa de Asia?”, planteó.
El dirigente además recordó un episodio reciente ocurrido durante la Copa de Asia femenina en Australia, donde la selección iraní no cantó el himno nacional y seis jugadoras solicitaron asilo político al gobierno del primer ministro Anthony Albanese.
Irán, conocido como los “Leones de Persia”, ya se había clasificado al Grupo G del Mundial 2026, que comenzará el 11 de junio.
Según el calendario, debía disputar sus tres partidos de la fase inicial en Estados Unidos:
ante Nueva Zelanda en Los Ángeles
frente a Bélgica también en Los Ángeles
contra Egipto en Seattle
Horas antes del anuncio iraní, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, había revelado que conversó con Trump sobre la participación del seleccionado asiático.
“Ayer me reuní con el presidente Trump. Hablamos sobre la situación en Irán y el hecho de que su equipo haya clasificado. Trump reiteró que el equipo iraní es, por supuesto, bienvenido a competir”, afirmó.
Sin embargo, el contexto migratorio también complica el escenario: los ciudadanos iraníes tienen fuertes restricciones para ingresar a Estados Unidos debido al sistema de visados implementado por la administración republicana.
Ante la baja de Irán, la FIFA deberá decidir quién ocupará su lugar en el torneo. El reglamento del Mundial establece que, si una federación clasificada se retira o es excluida, el organismo puede designar un reemplazante a su discreción.
Si se mantiene el cupo para la Confederación Asiática, Irak aparece como el principal candidato. El equipo tiene programado disputar el repechaje internacional el 31 de marzo, frente al ganador de la semifinal entre Bolivia y Surinam.
En caso de que Irak acceda directamente al Mundial por la baja iraní, Emiratos Árabes Unidos podría ocupar su lugar en esa repesca asiática.
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