Carlos Maglio será el encargado de dirigir el encuentro del lunes ante Sportivo Belgrano
Independiente volvió a los entrenamientos ayer por la mañana (regenerativo para los que viajaron a Misiones) mientras el caos institucional y los rumores de renuncias bombardeaban al Rojo. Más allá de todo hay un equipo que deberá sacar la cara para regresar al club al fútbol grande y que hoy por hoy se encuentra dos puntos por debajo del último cupo de ascenso. Mientras Omar De Felippe (foto) pensaba que "esto es un quilombo" y los jugadores no querían que Javier Cantero viajara en el micro junto a ellos, ahora no tendrán la menor excusa para enderezar el rumbo ya que el presidente terminó dando un paso al costado.

Con este panorama, donde se asegurarán los cobros de sueldos y demás con la firma del acuerdo, los futbolistas tendrán un duro compromiso ante Sportivo Belgrano con la necesidad imperiosa de ganar o ganar. Independiente se medirá el próximo lunes con los cordobeses y ya sabrá la suerte que corrieron tanto Instituto como Crucero del Norte, a quienes necesita alcanzar. Por lo que en el peor de los casos arrancaría a jugar sabiendo que le llevan cinco unidades.

En lo que respecta al primer equipo, el entrenador propiciará el regreso del lesionado Cristian Tula, quien fue operado tras la fractura de tabique nasal, en reemplazo de Samuel Cáceres quien llegó a la quinta amarilla. El defensor se hizo confeccionar una máscara de protección y ayer la probó en el entrenamiento. La otra variante se daría en ofensiva con la vuelta de Facundo Parra (logró dejar atrás la contractura en el isquiotibial) en lugar de Sebastián Penco. El plantel volverá a entrenarse hoy por la mañana y todo quedará más claro.