Como si tuviera un centenar de partidos en primera división, Pedro De La Vega fue el jugador más activo de Lanús en la derrota de su equipo ante River por un categórico 1-5. Con desparpajo y habilidad, el joven de 17 años se animó a encarar a los defensores Millonarios y logró desbordarlos en varias oportunidades. Incluso, estuvo cerca de lograr algo que parece imposible: meterle un gol a Franco Armani.
Después de un despliegue impresionante, a los '27 del complemento, la promesa del Granate se retiró de La Fortaleza con la ovación de una hinchada que confía en su talento para revertir la posición que ocupa en la Superliga.
El pibe con pasta de crack se fue con una evidente desazón e impotencia, y no pudo evitar romper en llanto cuando se sentó junto a los suplentes. Por suerte, tiene toda una carrera por delante para tomarse revancha.
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