El delantero rompió su sequía mundialista al convertir de penal en el 3 a 1 al combinado asiático y saldó una de las pocas cuentas pendientes que tenia con la Selección Argentina.
Lautaro Martínez finalmente tuvo su gran desahogo mundialista: marcó su primer gol en la máxima cita de penal en el triunfo 3 a 1 a Jordania por la última fecha del Grupo J. El tanto, que fue el 2 a 0 parcial, representó una verdadera revancha personal para el "Toro", que dejó atrás una de las pocas deudas que tenía con la camiseta albiceleste.
A lo largo del ciclo de Scaloni, Lautaro se consolidó como uno de los máximos goleadores de la historia reciente de la Selección. Sin embargo, el gol en los Mundiales se le había negado. En Qatar 2022 convivió con las lesiones y la mala fortuna: en el debut frente a Arabia Saudita le anularon dos goles por posición adelantada milimétrica y nunca pudo romper esa racha adversa.
Frente a Jordania, la oportunidad llegó desde los doce pasos. A los 30 minutos de juego, Lautaro tomó la pelota con determinación y ejecutó el penal con precisión, ajustando el remate contra un palo para vencer al arquero rival que se comió el engaño y se tiró al otro lado. El grito fue de desahogo, con el gesto de "sacándose la mufa" que lo dijo todo.
Hasta su reemplazo en el segundo tiempo, el bahiense mostró una actuación muy activa, presionó alto, se movió constantemente para ofrecer líneas de pase y participó del juego ofensivo del equipo, ratificando por qué es una de las piezas clave para Scaloni, más allá de las críticas que recibió por su falta de eficacia en los Mundiales.
El tanto representa un punto de inflexión para el delantero argentino. Con esa mochila fuera de encima y tras el triunfo 3-1 sobre Jordania, el "Toro" recupera la confianza en el escenario más importante y reafirma su lugar como el hombre de área que Argentina necesita para seguir soñando con la defensa del título y encarar con otra energía el cruce de 16avos de final frente a Cabo Verde.
comentar