La intención del presidente y de Xi Jinping es sellar el acuerdo en mayo, cuando vuelvan a reunirse. La idea inicial del jefe de Estado argentino era que "dos jugadores de la selección china se sumen a Boca y River".

Con la llegada de Carlos Tevez como gran vidriera, el presidente Mauricio Macri sellará en mayo un acuerdo con su par de China, Xi Jinping, para promover el intercambio de jugadores entre ambos países y así intentar conquistar el mercado del dragón asiático.

La idea del mandatario ya había sido anticipada al oriental durante la reunión bilateral que mantuvieron en la ciudad china de Hangzhou en septiembre del año pasado. En aquella ocasión, el jefe de Estado había resaltado “la colaboración argentina para ayudar a desarrollar aún más el fútbol de China”, ante lo cual había propuesto que “dos jugadores de la selección se sumen a los planteles de Boca y River”.

Por su parte, Xi había indicado que “los proyectos referidos al fútbol avanzan positivamente” y anticipado que el gigante asiático enviaría “jugadores jóvenes que se reflejen en las figuras de Lionel Messi y Diego Maradona”.

A poco más de un mes de que los presidente de ambos países vuelvan a mantener una reunión bilateral en mayo próximo, el embajador chino en la Argentina, Wanming Yan, dialogó con NA y se mostró “optimista” en el acuerdo para ampliar el flujo deportivo bilateral.

“Todavía está en la parte de consulta, pero ambas partes tienen altos intereses de que pueda iniciarse un intercambio en proyectos detallados”, subrayó el diplomático.

“Todavía está en la parte de consulta, pero ambas partes tienen altos intereses de que pueda iniciarse un intercambio en proyectos detallados”, subrayó el diplomático.

En ese sentido, Wanming explicó que “la parte argentina ya ha hecho una propuesta y se está estudiando por parte de China”, lo que se terminará de concretar en mayo.

“Muy pronto va a haber una respuesta sobre la posibilidad de firmar algún tipo de convenio o acuerdo sobre el intercambio de futbolistas de ambas partes”, agregó.

Asimismo, el embajador se refirió a la llegada del “Apache” al Shanghai Shenhua, equipo que milita en la Superliga de China y que comienza a abrirle las puertas de ese mercado a la Argentina. “Ha jugado muy bien. Es cada día más popular en la sociedad china”, celebró Wanming, quien remarcó que el exjugador xeneize “puede ayudar” a afianzar el proyecto que emociona a ambos Gobiernos. Y agregó: “Tiene buena imagen, es un gran jugador y favorece a un intercambio en el futuro”.

Mientras para la Argentina se le abriría un mercado multimillonario para el merchandising y ávido de fichar jugadores con los talentos característicos del semillero argentino, China seguiría lubricando su Superliga y alentando a los niños a volcarse al fútbol para cumplir el objetivo de Xi Jinping: que el gigante asiático pueda conseguir en un futuro no muy lejano la primera Copa del Mundo para una selección no europea, ni sudamericana.