
El máximo goleador de la historia de Boca contó que "éramos muy cercanos" con Román y que "después del 2008 cambió la relación" aún estando ambos en la institución.
Martín Palermo reveló detalles del distanciamiento con Juan Román Riquelme y ubicó el quiebre de la relación en los años posteriores a la Copa Libertadores 2007. El exdelantero aseguró que no existió un conflicto puntual ni una discusión directa, aunque reconoció que el vínculo cercano que supieron tener se fue diluyendo con el tiempo.
“Después del 2008 cambió la relación. Antes éramos muy cercanos”, contó Palermo en una entrevista con Clank!. Y recordó que durante la Libertadores de 2007 compartían mucho tiempo junto a Hugo Ibarra y que incluso Riquelme vivió un año en una casa suya en Villarreal. “Hasta ahí hubo un vínculo muy fuerte”, señaló.
El Titán descartó que el famoso episodio del gol a Arsenal y el posterior no saludo haya sido el detonante del conflicto. “Eso fue en 2010 y venía de antes”, aclaró el máximo goleador de Boca y agregó que su grave lesión en 2008 lo alejó del día a día del plantel, lo que también pudo haber influido en el enfriamiento del trato.
Palermo remarcó que, pese a la distancia personal, nunca se perdió el respeto profesional. “Hasta que me retiré la relación fue de respeto, pero ya no era el mismo vínculo. Dentro de la cancha íbamos a muerte los dos y priorizábamos a Boca”, afirmó al tiempo que reconoció que esa falta de cercanía también impactaba en la convivencia del grupo.
Si bien hubo un reencuentro en 2023 durante el centenario del Villarreal, el exgoleador explicó que no volvieron a verse con frecuencia. “Hoy nos saludamos, pero no es como antes, cuando compartíamos asados o salíamos a comer después de entrenar”, describió el entrenador.
Consultado por la actualidad de Boca bajo la presidencia de Riquelme, Palermo evitó profundizar en críticas, aunque admitió que percibe un clima institucional complejo. “La imagen de Román es muy fuerte y eso genera controversias. Yo quiero que a Boca le vaya bien por la gente”, sostuvo.
Finalmente, reiteró por qué no se imagina dirigiendo al club con Riquelme como presidente. “Somos distintos y no conectamos. Nos conocemos mucho. Boca está por encima de todos y no voy a mentirle al hincha: así no duraríamos”, concluyó el Titán, quien ya había expresado esa postura tras apoyar a la lista opositora en las últimas elecciones.