La compañía de los Jinkis, llamada Cross Trading, tiene base en Niue, una isla del Pacífico sur. En 2006, Cross Trading adquirió los derechos televisados hasta la temporada 2009 de la UEFA Champions League. En total, pagó 110.000 dólares, una cifra muy debajo del precio del mercado. Un año después también consiguieron los derechos de UEFA Europa League y la Supercopa de Europa.
Tiempo después, la offshore revendió los derechos por más de 311.000 dólares, también un costo sumamente más bajo que el precio de mercado. Infantino, en ese momento director de asuntos jurídicos de la UEFA, firmó los contratos con la mencionada empresa. Sin embargo, consultada por el periódico alemán, la UEFA negó saber quiénes eran los verdaderos propietarios de la compañía.
Los Jinkis fueron hallados culpables en el FIFA Gate. Están detenidos en Estados Unidos por haber pagado sobornos a cambio de los derechos televisivos de varias ediciones de la Copa América.
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