La dirigencia flexibilizó su postura y ahora también aceptará préstamos con opción u obligación de compra para acelerar las salidas de los diez futbolistas que no son tenidos en cuenta.
La crisis futbolística que atraviesa River, profundizada por la derrota ante Gimnasia, modificó la estrategia de la dirigencia respecto de los futbolistas que entrenan separados en el predio de Cantilo. Si en un principio el club sólo contemplaba ventas definitivas, ahora también está dispuesto a negociar préstamos con opción u obligación de compra, con el objetivo de reducir cuanto antes la cantidad de jugadores marginados.
El cambio responde a un escenario que se volvió incómodo para todas las partes. Todavía son diez los futbolistas que trabajan apartados, mientras Eduardo Coudet reclama refuerzos y el equipo acumula tres derrotas consecutivas. Además, algunas bajas por lesión, como la de Marcos Acuña, dejaron en evidencia la falta de alternativas en determinados puestos, con Matías Viña entrenándose al margen pese a ser lateral izquierdo natural.
En Núñez consideran prioritario resolver estas situaciones antes del cierre del mercado, con la intención de que los futbolistas puedan continuar sus carreras en clubes donde tengan continuidad, ya que eso aumentaría las posibilidades de concretar una futura transferencia y recuperar parte de la inversión realizada.
Con este nuevo panorama, comenzaron a tomar fuerza distintas posibilidades. Maximiliano Salas podría continuar su carrera en Independiente Rivadavia, Fabricio Bustos aparece como una opción para Peñarol y Kevin Castaño también tiene chances de emigrar, con Vasco da Gama entre los interesados. River busca cerrar esas salidas cuanto antes y descomprimir un frente que volvió a quedar bajo la lupa tras el flojo inicio del semestre.
Germán Pezzella
Fabricio Bustos
Matías Viña
Matías Galarza Fonda
Kevin Castaño
Giuliano Galoppo
Kendry Páez
Santiago Lencina
Ian Subiabre
Maximiliano Salas
Alexander Woiski (Rescindió)
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