A pesar de que la selección que preside estaba jugando ante Uruguay en Montevideo por Eliminatorias, el mandamás que presentó una licencia médica por 30 días, viajó hasta el país norteamericano. Antes de irse, en el aeropuerto, rodeado de periodistas, declaró que se iba a "descansar, sólo quiero estar con mi familia". Sin embargo, la prensa chilena confirmó que, en realidad, se sumó a un programa de "testigo protegido" por la profunda investigación en el pago de sobornos por parte de FIFA.
El inesperado viaje se dio cinco días después de que él mismo afirmase que no pensaba en renunciar a su cargo porque "no tengo motivos ni razones para hacerlo", luego de una escapada a San Pablo donde, según se cree, habría firmado el pacto de colaboración con la justicia norteamericana.
Es el segundo presidente de alguna federación de CONMEBOL que deja su cargo. Semanas atrás, Luis Bedoya, el mandatario de la federación colombiana, también renunció a sus funciones.
comentar