E n medio de un clima enrarecido. Así se entrenó ayer el plantel de Quilmes, de cara a su importantísimo compromiso, del sábado a las 17.15, ante Atlético de Rafaela, en el Oeste santafesino, en donde ambos equipos están luchando por mantener la categoría. Es que trascendió que, más allá de la custodia policial que existe tras aquel partido ante Defensa y Justicia en donde aparecieron roturas en algunos vehículos, hubo amenazas telefónicas para futbolistas, corporizados en los nombres de Matías Pérez Acuña, Federico Andrada y Matías Orihuela, quien espera ser habilitado para jugar, debido a que le aplicaron corticoides.
Por tal motivo, trascendió que hay algunos jugadores que no seguirían su carrera en la entidad del Sur bonaerense.
Uno de esos casos, es el de Andrada, quien debe retornar a River Plate pero hay un caso, como el de Matías Sarulyte, que no estará presente en Rafaela, quien tampoco estaría en los dos próximos partidos y no continuaría en Quilmes al cabo de esta temporada.
Además, hay un motivo de gran preocupación, vinculado al partido en donde, el miércoles próximo, por la penúltima fecha, Quilmes recibirá a Arsenal. El temor reside en que un hipotético descenso ese día, pueda generar una reacción violenta.
En lo estrictamente futbolístico, la formación con la que el Cervecero afrontaría ese partido, sería la siguiente: César Rigamonti en el arco; Matías Pérez Acuña u Orihuela, Tomás López, Ismael Benegas y Lucas Carrizo en el fondo; Gabriel Ramírez, Adrián Calello, Maximiliano González y Franco Negri en el medio; Federico Andrada y Jonatan Torres arriba.i
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