La Academia se movió rápido. Apuntó a sumar delanteros. Recuperó a Lisandro López, sumó a Federico Vismara de gran año en Huracán, repatrió a Facundo Pereyra, exiliado en ligas menores de Europa, apostó por Brian Ferreyra de Vélez y le dio lugar a Roger Martínez, después de un buen paso por Aldosivi. Sava arrancará el 4 de enero con un plantel a su gusto. Le quedará reforzar la defensa: Leandro González Pirez y Alejandro Donatti son los principales objetivos.
Los grandes trabajan lento pero con objetivos claros. River está por cerrar a Nicolás Domingo y negocia a Nacho Fernández y Joaquín Arzura; Boca firmó con Jonathan Silva y va por Daniel Osvaldo; a Independiente regresó Droppy Gómez, mientras busca comprar a Emiliano Rigoni; y San Lorenzo, hasta ahora, solo tiene al juvenil Alejandro Melo como única cara nueva. Sin embargo, todos tienen apellidos en carpeta. Todos saben que deberán afrontar un torneo de seis meses que demandará mucha exigencia.
En el resto de los clubes, el mercado tuvo una característica similar. El radar está puesto en el ascenso: Fernando Zampedri, goleador de la B Nacional, jugará en Atlético Tucumán. Cada vez es más complicado negociar entre clubes de Primera División, a menos que algún futbolista esté con el pase en su poder. O algún préstamo para que el futbolista no se desvalorice. Así llegó Francisco Pizzini a Olimpo, por ejemplo. La excepción es Lanús, que contará con las vueltas de José Sand y Agustín Pelletieri, dos históricos de la institución.
Vélez es otro de los que trajo fichas: Cristian Nasuti, Fabián Assmann y Blas Cáceres, ex Cerro Porteño, son los tres nuevos. Sarmiento de Junín, el que más incorporó: ocho futbolistas, entre los que se destacan Emanuel Trípodi y Carlos Bueno.
Los grandes nombres esperan. En realidad, suenan poco: salvo Andrés D'Alessandro, el mencionado Osvaldo o un posible pase de Scocco a Núñez, no se aguardan transferencias rutilantes. Poco ruido, menos nueces.
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