En Boedo se terminaron las vacaciones. El descanso le dio lugar al trabajo y bajo la conducción de Claudio Biaggio, secundado por Cristian Manfredi y su nuevo ayudante de campo Alejandro Albornoz, el plantel de San Lorenzo comenzó ayer puntualmente la preparación veraniega, de cara a los desafíos futbolísticos que lo esperan en este primer semestre de 2018.
A diferencia de otras épocas, hoy en día, la pelota está presente en los entrenamientos desde el primer día de la pretemporada. Por ese motivo, después de realizar la activación física y la entrada en calor, en la cancha auxiliar del Nuevo Gasómetro, los jugadores llevaron a cabo series de fútbol en espacios reducidos mezcladas con diversas tareas de presión y precisión.
Para finalizar la mañana, la actividad del plantel santo terminó con pasadas de distinta intensidad a órdenes del profe Gonzalo Borean.
Los dos jugadores que se sumaron al grupo fueron Gabriel Esparza (de regresó del Puebla, de México) y Matías Vera (volante central proveniente de Nueva Chicago), quienes seguramente serán dados a préstamo.
Mientras tanto, Bautista Merlini, Franco Mussis, Juan Ignacio Cavallaro y Lautaro Montoya (regresó de Chacarita donde estaba a cedido), todos operados por rotura de ligamentos de rodilla, se están recuperando dentro de los plazos previstos, realizando trabajos de kinesiología.
En la jornada de hoy, el Ciclón trabajará en doble turno y por la noche los jugadores elegidos por Claudio Biaggio quedarán concentrados en el hotel Holiday Inn, de Ezeiza. En horas del mediodía, el Pampa dará una conferencia de prensa. Mañana la actividad será por la mañana y por la tarde, pero a puertas cerradas.
La mente de los cuervos, en esta primera mitad del nuevo año, está puesta en mantenerse vivos en la conversación por el título de la Superliga (están a tres puntos del líder Boca) y en superar la primera fase de la Copa Sudamericana.
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