El DT de San Lorenzo presentó la renuncia y Walter Perazzo tomará el mando del plantel de manera interina hasta que la dirigencia contrate a un reemplazante.
Gustavo Álvarez dejó su cargo como entrenador de San Lorenzo, en una determinación que representa otro revés deportivo para la institución de Boedo y obliga a la dirigencia a comenzar la búsqueda de un nuevo conductor.
Walter Perazzo asumirá de manera interina al frente del plantel profesional tras la salida de Álvarez, mientras la conducción encabezada por Marcelo Culotta analiza distintas alternativas para elegir al próximo técnico que estará al mando del equipo en la siguiente etapa de la temporada.
La resolución llegó apenas unas semanas después de que el entrenador había recibido el respaldo de la nueva estructura del fútbol profesional del club, integrada por Perazzo, Guillermo Franco y Martín Saric.
No obstante, la situación dio un giro y el ciclo de Álvarez llegó a su conclusión por diferencias con la dirigencia en cuestiones vinculadas al proyecto futbolístico. La salida vuelve a poner en evidencia el complejo momento que atraviesa San Lorenzo, que continúa con un proceso de reconstrucción institucional y deportiva luego de las elecciones celebradas el pasado 30 de mayo.
El problema se dio a conocer porque Álvarez había presentado una lista de jugadores que consideraba prescindibles para iniciar la pretemporada. La Comisión Directiva aceptó algunos casos pero no todos, ya que entre los futbolistas que el DT quería apartar había juveniles del club y jugadores que, de ser marginados, perderían valor de reventa. Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, Álvarez se mostró intransigente y tomó la decisión de renunciar.
El suceso tuvo una primera señal temprana: los jugadores llegaron al desayuno y se encontraron con que no había nadie del cuerpo técnico presente. Los chispazos entre las partes habían sido fuertes en las horas previas y el clima ya anticipaba que algo no iba bien. La confirmación llegó poco después.
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