Los millones de dólares, la pila inconmensurable de billetes norteamericanos, que tientan como el aroma del pan caliente a Lucas Alario para irse a China continúa siendo parte de una discusión de la que participan varios actores. Pedro Aldave, representante del nacido en Santiago del Estero, le quiere acercar a Rodolfo D'Onofrio la oferta en papel, documentada: 18 millones de dólares —la cláusula de rescisión del atacante— por el pase.
A partir de que pagan la cláusula, la decisión es exclusivamente del jugador y su entorno. Alario todavía no habló públicamente. Trascendió que le habría dicho a su agente que su intención es continuar en River, jugar la Copa Libertadores y, llegado el caso, irse a un club europeo. Quien sí irrumpió en la escena es Abel Alario, su padre. Él dejó su postura en claro: "Lucas tiene que pensar en su carrera: en China no lo va a ver nadie", puntualizó en diálogo con TyC Sports.
"Si Tevez, que se fue con toda su familia, ya se quiere volver, imagínate a Lucas con 24 años", agregó el oriundo de Cuatro Bocas, el pueblo en Santiago del Estero donde nació el delantero.
También habló Luis Acosta, presidente de San Lorenzo de Tostado, club donde surgió Alario y que recibiría un porcentaje en el caso de que la transferencia se concrete. Él, como Abel, quiere que su futuro esté en la elite del fútbol, no entre montañas de dinero: "Si fuera por nosotros estaría bueno que vaya a Europa, más allá de lo económico, le abriría muchas puertas para él inclusive en la Selección argentina", dijo.
Antes habían opinado referentes de River: Leonardo Ponzio, Marcelo Gallardo y hasta Enzo Francescoli. Ellos lo necesitan para ilusionarse con pelear la Copa Libertadores. Mientras tanto, le hablan: saben que la pelota —la decisión—, como cuando está en el área, reposa en los pies de Alario.
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