Por problemas de la organización se quedaron sin rival para el debut y van con una fecha menos al estreno. Ahora, mientras pasan las horas previas a que corra la pelota, lo que se mueve sobre el pasto es la ansiedad grupal.

Con la pelota a punto de rodar, todo es ansiedad en Juventud de Bernal. Los jugadores del Diablo vieron cómo arrancó el tor­neo para todos menos para ellos y la proximidad del debut puso en aler­ta a todos.

Así lo explicó Ramírez en diálo­go con “El Quilmeño”: “Nos cayó mal esta modificación, porque arrancamos a trabajar en enero con la premisa de comenzar el Torneo en marzo y estamos casi en mayo. Pasamos a tener desventaja porque el resto de los equipos tiene una fe­cha jugada, no es muy positivo. Se dio porque hubo equipos que no reunieron la documentación que requiere la Liga, lo hicieron tarde y quedaron cinco clubes nada más, se armó el fixture, luego se reprogra­mó porque entraron los que habían salido, se llegó a un acuerdo con las autoridades y todo se atrasó. Gra­cias a Dios ya arrancamos y el hin­cha está ansioso, tanto o más que nosotros, se viene una sana costum­bre de ir a ver a nuestro elenco”.

El DT con pasado en Alianza Temperley admitió que Juventud llega bien y controlando “la ansie­dad” con “mucho trabajo”, pero soltó: “Te preparás y ya llega el mo­mento de que te morís por rendir la evaluación, venimos con buena preparación, desde hace tres me­ses”.

Ramírez señaló que en este tiempo hicieron hincapié en la “fle­xibilidad táctica”, es decir, adaptar­se a varios esquemas: “Apuntamos a defender con un sistema y atacar con otro, con los mismos nombres en cancha. Trabajamos mucho la pelota parada también, aunque tampoco descuidamos lo físico”.

Por último, el entrenador de Vi­lla Dominico dijo que lo más resca­table de Juventud no es sólo el as­pecto deportivo, sino el grupo: “So­mos muy serios, este equipo no se desenfoca, no se deja caer, si alguno está cabizbajo, los compañeros lo levantan”.

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