El "1" de River pelea sus últimas batallas por un lugar entre los 23 de la Selección Argentina para el Mundial. A su gran presente lo respalda un pasado reciente de igual brillo aunque de menor exposición, y un promedio de gol a la altura de los arqueros de elite

Franco Armani, entre otras, tiene una obsesión: que la pelota no entre en el arco. No importa si la ortodoxia es la que indican los libros: la pelota no tiene que pasar la línea de 7,32 metros entre caño y caño. Con las manos, el pie, la rodilla, el pecho o la cara, como sea y con lo que sea, hay que apagar el incendio. Armani no le tiene miedo a la vergüenza.

Cometió el pecado, o no, de elegir Colombia, de que los flashes de las cámaras argentinas no capturaran sus voladas y revolcones. Allá, donde el mate es café, se convirtió en el jugador más ganador de uno de los tres “grandes” del país: Atlético Nacional. Después de ocho temporadas, 13 vueltas olímpicas, 248 partidos jugados y 207 goles recibidos, el casildense se despidió, a cancha llena especial para la ocasión, de tierras verdolagas como uno de los máximos –sino el máximo- ídolos de la historia del club. Hasta René Higuita se bajó del pedestal para arrodillarse ante su sucesor en el arco paisa.

Embed

Sus actuaciones destacadas contra Rosario Central, Lanús, Huracán o su actual River en Copa Libertadores o Sudamericana hicieron que de tanto en tanto se corriera la voz en Argentina de un arquero que la rompía allá, lejos; más lejos, mediáticamente, que Europa. Y en Europa un día dejaron de ser noticia las actuaciones de Sergio Romero.

Chiquito ya no era titular, no lo es desde su primer paso por Sampdoria entre 2011 y 2013. Sí, el que más veces se calzó el 1 de la Selección Argentina -con 94 partidos- hace cinco años que no se revuelca cada fin de semana: desde la temporada 2013-2014, sin contar sus presentaciones con el combinado nacional, jugó 55 partidos, uno cada 33 días. Poco menos de uno por mes. Armani, Wilfredo Caballero, Agustín Marchesín y Nahuel Guzmán –por mencionar a los que compiten con el santafesino por un lugar en la lista de 23 del Mundial de Rusia- ponen en juego su reputación una o dos veces por semana.

“Pero no es bueno con los pies”, argumentan quienes hacen que interpretan a Jorge Sampaoli acerca del arquero del Millonario. Y es cierto, no es Manuel Neuer; pero ¿puede el DT de la Selección exigirle a un arquero lo que no pueden dar sus futbolistas en el campo: dos pases seguidos? Los pocos meses del ex DT del Sevilla en el banco argentino atentan contra el sistema de juego que quiere implementar, que en el circuito ideal incluiría a un arquero hábil con los pies. Eso hace que Sampaoli tenga que convertirse en un bombero y encontrar los parches que disimulen los cráteres de la Selección. Y Armani es un parche, un parche sólido.

LEA MÁS: Franco Armani, una historia de ángeles y predicadores

Los números que respaldan a Armani

Si se compara el rendimiento de los 15 mejores arqueros del mundo –entre las selecciones más fuertes del Mundial y los clubes más grandes de Europa- con el de Franco Armani a lo largo de sus carreras, el santafesino cuenta con un promedio de gol en contra envidiable: 0,84 por partido. Solo Neuer (0,75), Jann Oblak (0,76), Marcelo Grohe (0,82) y Gianluigi Buffon (0,83) bajan de ese rango. En la lista figuran, además, referentes como Petr Cech (0,87), Ederson (0,91), Keylor Navas (1), Hugo Lloris (1,03) y David De Gea (1,06). Todos “arqueros de equipo grande”.

¿Y en la competencia con sus pares argentinos?

Armani, entre los aspirantes a la “1” albiceleste en Rusia, es el de menor promedio de goles en contra. Romero (0,92), Caballero (1,14), Guzmán (0,92) y Marchesín (0,98), todos con más de 200 partidos jugados, no bajan los números del santafesino.

LEA MÁS:

La otra obsesión de Armani

Imaginó que las veces que la rompió contra los equipos argentinos en copas llamaría la atención de los seleccionadores argentinos. No acertó. Decidió, quizá tarde, volver al país en el que nació para cumplir su sueño. Los primeros días de abril, ya con una decena de partidos en el lomo y sus atajadas contra Boca en la Supercopa Argentina, Armani expresó por primera vez su intención de ser convocado. “Están las ganas y el sueño de estar en la Selección, de ser llamado. Trabajo y me esfuerzo para eso. La fe y la ilusión están intactas”, fue el teledirigido que partió desde Núñez a Ezeiza.

Dejó su tierra, la tierra que lo adoptó; vino a la Argentina con su mujer y prometió volver a Colombia para retirarse con la camiseta verdolaga. Franco Armani, entre otras, tiene una obsesión y esa obsesión tiene colores: el celeste y el blanco.

COMPARACION-ARMANI-Y-ARQUEROS-DEL-MUNDO_result.jpg
COMPARATIVA ARMANI-ROMERO_result.jpg

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados