El regulador aéreo brasileño suspendió la venta de pasajes de Flybondi para varias rutas tras detectar un elevado nivel de cancelaciones y fallas operativas.
La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Brasil dispuso este miércoles nuevas restricciones contra la aerolínea argentina Flybondi al detectar serias deficiencias en su funcionamiento. Como medida preventiva, el organismo le prohibió vender pasajes para parte de sus operaciones en territorio brasileño al considerar que existen señales de un deterioro en su capacidad para prestar el servicio de manera segura y regular.
La resolución comenzó a regir el 29 de julio y fue adoptada luego de una serie de inspecciones que evidenciaron un fuerte incremento en las cancelaciones de vuelos y múltiples inconvenientes en la atención a los pasajeros.
De acuerdo con la información relevada por la autoridad aeronáutica brasileña, entre el 1 y el 27 de julio, Flybondi suspendió el 79% de los vuelos programados en Brasil. Además, el organismo observó una importante reducción de la actividad de la compañía durante 2026.
La investigación también detectó diferencias entre la programación anunciada y los vuelos efectivamente realizados, además de un crecimiento en los reclamos de los usuarios relacionados con devoluciones de dinero, reprogramaciones y dificultades para comunicarse con la empresa.
"La inspección identificó problemas vinculados con la atención al cliente y con la capacidad operativa de la aerolínea", indicó la ANAC en un comunicado.
Como consecuencia de la medida, Flybondi no podrá comercializar nuevos pasajes para algunos de sus destinos en Brasil hasta demostrar que normalizó sus operaciones.
Las restricciones afectan a los vuelos con destino a:
Asimismo, la empresa no podrá incorporar nuevas rutas, aumentar frecuencias ni expandir su operación en el país mientras continúe vigente la sanción.
Advertencia para la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro
El organismo brasileño también puso bajo observación la ruta entre Buenos Aires y Río de Janeiro (Galeão).
La ANAC advirtió que, si antes del 3 de agosto de 2026 la empresa no acredita haber corregido las fallas detectadas, también quedará suspendida la venta de pasajes para ese servicio.
La disposición no alcanza a los boletos que ya fueron emitidos. No obstante, en caso de cancelación, Flybondi deberá cumplir con la normativa brasileña, que obliga a ofrecer asistencia, reubicar al pasajero sin costo o devolver el importe abonado dentro de los siete días posteriores al pedido de reembolso.
El regulador aclaró que las restricciones son de carácter preventivo y podrán levantarse si la compañía demuestra que recuperó la normalidad de sus operaciones y solucionó las irregularidades señaladas.
Mientras tanto, continuará realizando un seguimiento permanente del desempeño de la empresa para garantizar la protección de los usuarios.
La decisión adoptada en Brasil coincide con un escenario de creciente preocupación en Argentina por el funcionamiento de Flybondi.
En ese contexto, la senadora nacional por Mendoza Mariana Juri, presidenta de la Comisión de Turismo del Senado, presentó un pedido de informes para que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) detalle las acciones realizadas frente a las reiteradas demoras y cancelaciones registradas por la compañía.
Entre otros puntos, la legisladora solicitó información sobre las actas de infracción y sumarios iniciados durante 2025 y 2026, la cantidad de denuncias recibidas, las sanciones aplicadas y las medidas implementadas para asistir y reubicar a los pasajeros perjudicados.
También pidió conocer datos sobre la reducción de la flota disponible, la capacidad operativa real para cubrir las rutas autorizadas y estadísticas comparativas sobre demoras, cancelaciones y reprogramaciones respecto del resto de las aerolíneas que operan en el país.
Según los datos citados en la presentación, desde comienzos de 2026 Flybondi habría cancelado más del 20% de sus vuelos programados, porcentaje que desde abril se habría elevado al 36%. Además, apenas el 26,6% de los servicios habría despegado dentro de los primeros quince minutos del horario previsto, con una demora promedio de 131 minutos.
El informe también señala una fuerte caída en la disponibilidad de aeronaves. Mientras en enero la empresa contaba con un promedio cercano a 19 aviones operativos por día, en los últimos meses esa cifra se habría reducido a tres aeronaves, lo que genera dudas sobre su capacidad para sostener la programación comercial ofrecida.
Juri afirmó que el objetivo de la iniciativa es resguardar los derechos de los pasajeros y asegurar la conectividad aérea, especialmente en provincias donde el turismo depende en gran medida de los vuelos de cabotaje y regionales.
Si las investigaciones confirman incumplimientos de la normativa aeronáutica o de defensa del consumidor, Flybondi podría enfrentar nuevas multas, restricciones adicionales, sumarios administrativos e incluso la suspensión de rutas, medidas similares a las que ya comenzó a aplicar el regulador brasileño.
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