
La tasa de positividad bajó al 0,77%, contra 0,97% de promedio anual. Con el aumento de los controles se ha conseguido una progresiva disminución, año a año, de casos positivos de alcohol en sangre en conductores de vehículos.
En la Ciudad de Buenos Aires se realizaron controles de alcoholemia en torno a los festejos por Año Nuevo y las autoridades confirmaron que a 38 conductores se les retuvo la licencia.
Así y todo, la tasa de positividad en los testeos de alcohol en sangre ha disminuido. Entre la noche del 31 de diciembre y el 1° de enero se llevaron a cabo más de cinco mil testeos en toda Capital Federal y esos 38 positivos marcan que la tasa de positividad bajó al 0,77%, contra 0,97% de promedio anual.
De estos casos positivos, en 12 conductores el alcoholímetro marcó una cantidad de alcohol en sangre mayor a 1 g/l, por lo que a ellos se los inhabilitó para manejar entre 4 meses y 2 años (según el caso y sus antecedentes), mientras que 26 dieron con dosaje entre 0,5 g/l y 0.99 g/l, por lo que la prohibición de circulación para estos será de entre 2 y 4 meses.
El dosaje de alcoholemia más elevado fue en un conductor con 2,62 g/l de alcohol en sangre”, detallaron.
Durante 2025, los Agentes de la Dirección de Tránsito llevaron adelante más de 490 mil controles de alcoholemia. La realización de los test permitió reducir progresivamente la tasa de positivos: 1,76% en 2020, 1,67% en 2021, 1,52% en 2022, 1,20% en 2023, 1,16% en 2024 y 0,97% en 2025.
A las personas que dan positivo en un control se les retira la licencia por un mínimo de dos meses y, para recuperarla, deben hacer un taller de seguridad vial. También se les labra una multa.
Actualmente en la Ciudad los límites son 0,5 g/l para conductores de autos particulares; 0,2 g/l para motociclistas y 0,5 g/l para su acompañante, y 0,0 g/l para principiantes y conductores profesionales.