Tras una fuerte tormenta en la provincia rusa de Kamchatka un extraño pelaje apareció en la costa de la ciudad.
Los curiosos que se acercaron a los restos del animal comenzaron a esbozar distintas teorías: ¿Monstruo peludo?, ¿alienígena ancestral?
Nada de eso, el biólogo marino Serguéi Kornev se acercó al lugar del hecho y confirmó que se trataba de los restos de una ballena.
El especialista explicó el cadáver de un cetáceo “puede adquirir la apariencia más extraña debido al efecto del mar, del paso del tiempo y de la presencia de diversos animales".
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