El presidente del Consejo de Administración del Hospital Garrahan, Carlos Kambourian, aseguró que el 30º aniversario encuentra a la institución médica de referencia de la Ciudad de Buenos Aires embarcada en un proceso de “innovación pediátrica” que tiene entre sus objetivos de corto plazo “la construcción del nuevo vacunatorio” y “la remodelación del hall central”.
“Cuando llegué lo encontré con un equipo médico fenomenal, porque en el hospital está la excelencia médica y no hay un solo profesional que no sea absolutamente experimentado, pero también me encontré con un hospital que no ha tenido en los últimos años un avance en su aspecto edilicio y tecnológico”, dijo Kambourian, que asumió el cargo en mayo pasado.
El especialista explicó que “en el mundo los hospitales pediátricos dedican gran parte de su inversión a la innovación y ésta no tiene que ver con comprar más equipos”, necesariamente, sino con todas aquellos cambios que pueden introducirse “para mejorar la vida de la gente”, tales como la conectividad, la remodelación edilicia y la creación de un área de producción audiovisual.
“La innovación pediátrica apunta directamente a abrir el hospital a otros aspectos de la salud, como la educación y el entretenimiento de los chicos mientras están internados o en la sala de espera. Hay que pensar que un chico que se trasplanta de corazón está internado entre 30 y 90 días, y así como la salud es un derecho, debería serlo estar conectado con el mundo desde su tablet: hacia ahí vamos”, dijo.
Por otro lado, la actual gestión busca también “modernizar” el edificio del hospital en el barrio porteño de Parque Patricios “porque es un gigante que puede parecer frío y poco amigable”.
“Nosotros en estos primeros días de gestión ya tomamos un área del aula magna que se dedicaba exclusivamente a la docencia y era un ambiente oscuro con sillas que no eran adaptables para personas con discapacidad, y lo convertimos en espacio educativo y cultural que después de las 16 proyecta cine y presenta obras de teatro, tanto para los chicos internados como para los hermanitos y la familia”, contó.
Kambourian contó que, como “objetivos cercanos”, la dirección del hospital se planteó la construcción del nuevo vacunatorio de casi 300 metros cuadrados “que empezará en septiembre” y estará listo en seis meses para reemplazar al actual de sólo 50 metros cuadrados, y “la remodelación del hall central” de modo que sea “más amigable para los pibes”.
Personas que en algún momento de su niñez se debatieron entre la vida y la muerte pero superaron esa alternativa desde que recibieron un trasplante en el Hospital Garrahan, recordaron ayer su paso por ese centro pediátrico de referencia de la Ciudad de Buenos Aires que fue pionero para varias de estas prácticas de alta complejidad y que el próximo viernes cumple sus primeros 30 años.
El puntano Guillermo Brandan, por ejemplo, fue la primera persona en recibir un trasplante hepático en un hospital público en el país en 1992, cuando habían pasado sólo cuatro años desde que un centro de salud privada se convirtiera en el primero en llevar adelante esa práctica a nivel nacional.
“Yo llegué al Garrahan a los 10 años porque me habían detectado una hepatitis crónica autoinmune, que es incurable, y la única solución era un trasplante”, dijo Brandan, hoy con 36 años, quién recordó que en aquel tiempo “la hepatóloga me dijo que me pasara al Hospital Italiano”, que era el único que lo hacía en el país, “pero me salía 85 mil dólares y era imposible para nosotros”.
Pero en el medio del camino apareció otra alternativa. “Resulta que desde un año antes un equipo de médicos había venido haciendo prácticas para hacer el trasplante en el Garrahan y cuando ya estaba viendo lo del otro hospital, me llamó mi hepatóloga para decirme que se habían acelerado los tiempos y si queríamos volver”, contó.
Tras poco más de un mes de espera en emergencia nacional, apareció el donante. “Fue algo importante en mi vida que me marcó y cada aniversario doy gracias a los médicos por poder estar acá”, dijo.
Al frente del equipo de especialistas que intervino quirúrgicamente a Brandan estaba el doctor Oscar Imventarza, quien además de presidir el Servicio de Trasplante Hepático del hospital, en mayo se convirtió en el primer latinoamericano en presidir la Asociación Internacional Hepático-Pancreato-Billiar (IPHBA).
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