La jueza federal Sandra Arroyo Salgado, a cargo de la causa por el siniestro de la aeronave que se estrelló en una zona del Delta, supervisó las tareas de recuperación de los restos humanos y el de los peritos técnicos que trabajaron en el lugar del hallazgo.
Si bien los miembros de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC) estimaron que la labor puede “demorar unos seis meses”, otros expertos se inclinaron por un proceso más largo, estimado en dos años, al indicar que “la información de lo sucedido está metida en el barro”.
Con la presencia de la titular del Juzgado Federal Nro. 2 de San Isidro, ayer, desde bien temprano, se desarrolló una nueva jornada de “trabajo de campo” del equipo forense, mientras que la presidente de la JIAAC, Pamela Suárez, sostuvo que “el tiempo que demande la investigación va a depender de muchas variantes y del estado en que se recuperen los restos de la aeronave. Pueden ser seis meses, o menos o más. No lo podemos saber en este momento y hasta tanto no terminemos, no podremos contar con los elementos necesarios”.
En su último informe, la JIAAC describió que el sitio donde se estrelló la aeronave y donde trabajaban los peritos “es de muy difícil acceso, en un escenario sumamente agreste que complica extremadamente el trabajo de todo el personal, requiriendo la utilización de ropa y equipos especiales de protección, bombas para la extracción de agua y barro, y elementos de seguridad”.
Además, confirmó la utilización de un helicóptero para el retiro de los restos de mayor peso y que previamente se hará necesario el talado de árboles en un perímetro de alrededor de 20 metros, a modo de garantizar la seguridad de la operación.
Por su parte, el piloto Pascual Falabella, quien opera en el aeropuerto de San Fernando, manifestó que el peritaje total del avión bimotor hallado el sábado pasado en el Delta tras 26 días de búsqueda ‘puede demorar hasta dos años’ porque ‘la información de lo que sucedió está metida en el barro’.
‘El peritaje puede demorar hasta dos años porque está siempre supeditado a la cantidad de información que se tenga y en este caso toda la información está metida en el barro, entonces es un peritaje que va a requerir un trabajo arduo’, señaló Falabella.
Según el experto, a partir de ahora, habrá dos peritajes simultáneos: el de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC) y el que llevará adelante la fábrica del avión Mitsubishi. ‘Los fabricantes quieren saber qué está pasando con sus aviones y acá la Junta quiere saber porque si bien no emite un juicio de valor, asesora a la Justicia y dice, a su criterio, qué es lo que pasó’, indicó Falabella.
Luego, consultado por las causas del accidente, el piloto indicó que ‘los cadáveres siempre hablan y en este caso hubo, además de los tres cuerpos, el cadáver del avión’ que también dará información sobre lo sucedido.
En tanto, la familia de Matías Ronzano, el piloto de la avioneta, criticó el comportamiento de las autoridades a cargo del operativo, cuestionó las teorías sobre por qué se estrelló la aeronave y aseguró que iniciará acciones legales.
En tal sentido, la esposa Angela Barbero mencionó que “todos los familiares estaban desde el día 1 en el bar y de repente, tras el hallazgo del avión, les ofrecieron a cada familia un hangar. Estaba la policía controlando quién entraba y quién no. Nunca lo habían hecho. De repente era otro mundo: un aeropuerto controlado”.
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