Una importante manifestación tuvo lugar en la puerta de una reconocida pizzería del centro de Buenos Aires, ubicada en la esquina de Corrientes y Billinghurst, tras ser denunciada por discriminación a una pareja de lesbianas.
La semana pasada Magdalena De Santo y Marisol Sensón fueron a comprar una pizza al comercio de la cadena Kentucky y mientras esperaban su pedido, se dieron un beso.
El gesto molestó a uno de los mozos que se les acercó y les pidió que dejaran de besarse o se retiraran del lugar.
Las jóvenes pidieron el libro de quejas, pero se les negó y también recibieron burlas de todos los comensales y otros empleados del comercio.
Durante el fin de semana, hubo un grupo numeroso de personas compuesto por lesbianas, homosexuales, bisexuales, travestis, trans, y amistades de la pareja se presentó en la puerta para protestar el acto discriminatorio bajo el cántico de "pizza no, torta sí" y se besaron mutuamente todas las parejas presentes.
"Nos sentamos en la barra, nos dimos un beso y vino el mozo a decirnos que no podíamos hacer eso porque era un lugar familiar", contó Marisol.
"Se burlaron todos de nosotras", relató Magdalena.
comentar