
Chubut enfrenta incendios que ya afectaron más de 5.500 hectáreas, destruyeron viviendas y obligaron a evacuar a más de 3 mil personas. Sequía, altas temperaturas y vientos intensos complican el control del fuego y mantienen en alerta a las autoridades.
La provincia de Chubut enfrenta uno de los incendios forestales más graves de las últimas dos décadas. Más de 3.000 personas fueron evacuadas y varias viviendas resultaron destruidas. La combinación de sequía histórica, altas temperaturas y vientos persistentes dificulta el control de las llamas.
Desde hace cinco días, el fuego avanza sobre áreas cercanas a Puerto Patriada y el lago Epuyén, afectando bosques andino-patagónicos y zonas previamente intervenidas. El operativo desplegado por autoridades provinciales, nacionales y brigadistas especializados cuenta con más de 300 efectivos y la mayor cantidad de medios aéreos de los últimos años, incluidos aviones hidrantes de varias provincias y dos aeronaves desde Chile.
Vecinos y turistas evacuados por los incendios en Epuyén y El Hoyo, entre pérdidas materiales y riesgo de vida.
En Epuyén y El Hoyo, los incendios obligaron a evacuar a miles de residentes y turistas, y destruyeron al menos diez viviendas. La Ruta Nacional 40 debió ser cortada temporalmente, aunque fue reabierta tras una leve mejora meteorológica, bajo estricto monitoreo.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta naranja por temperaturas extremas y vientos de hasta 41 km/h, sin probabilidades significativas de lluvia. Se espera un leve descenso de temperatura recién el domingo, con posibilidad de lluvias aisladas de entre el 10 y el 40%. Esto hace aún mas difícil el trabajo para controlar el fuego y mantienen en alerta a las autoridades locales.
El foco más preocupante se concentra en El Hoyo, donde el fuego amenaza viviendas, infraestructuras públicas y la economía local, dependiente del turismo y la ganadería de pequeña escala. Productores rurales liberaron animales para protegerlos, pero las pérdidas de pasturas y daños a alambrados y fuentes de agua anticipan impactos productivos duraderos.
Otros focos activos incluyen el cerro El Huemul, cerca de El Chaltén, y el Parque Nacional Los Alerces, donde las llamas se reactivaron tras haber sido contenidas. La coordinación interjurisdiccional prioriza la protección de vidas y bienes, con apoyo del Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas y la Agencia Federal de Emergencias.
El impacto ambiental podría demandar décadas de recuperación. Además de la biodiversidad, los incendios afectaron infraestructuras críticas como el tendido eléctrico, cuya restitución ya comenzó. Las autoridades provinciales anticiparon medidas de apoyo a sectores turísticos y comerciales perjudicados, y recalcaron que los eventos previstos se mantendrán según criterios de seguridad.
Respecto al origen del incendio, la fiscal general Débora Barrionuevo señaló indicios de acción intencional, con detección de combustible en la zona de inicio. El gobernador Ignacio Torres aseguró que hay comunicación constante con las fiscalías y que habrá sanciones ejemplares cuando se esclarezcan responsabilidades.