En poco más de dos años, el Gobierno porteño restituyó 600 casas y edificios tomados, valuados en unos 300 millones de dólares. Balvanera lidera los operativos. Jorge Macri ratificó que no habrá “margen para las usurpaciones” .
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires asegura haber dado un paso decisivo en su política de orden y seguridad: en poco más de dos años de gestión ya restituyó 600 propiedades que estaban usurpadas, equivalentes a unos 300 millones de dólares en valor inmobiliario.
La decisión, impulsada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, apunta a reforzar el respeto por la propiedad privada y a “ordenar el espacio público”.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Balvanera, donde la Policía de la Ciudad, junto con personal de Emergencias y Guardia de Auxilio, liberó un edificio de planta baja y dos pisos en Tucumán 2583. Allí funcionaba un hotel familiar usurpado desde 2014 y que, según informes oficiales, presentaba riesgo estructural.
El propietario, Omar González, de 72 años, había enviado una carta al jefe de Gobierno solicitando ayuda para recuperar el inmueble, intrusado durante más de 12 años. Un mes después de esa nota, la Ciudad restituyó la posesión.
“No vamos a descansar hasta que hayamos devuelto la última propiedad usurpada”, afirmó Macri al supervisar el operativo. “La ley no se negocia”, agregó.
La administración porteña sostiene que el trabajo es territorial y permanente. Además de actualizar el Mapa del Delito, el jefe de Gobierno y su gabinete mantienen reuniones semanales con vecinos donde se canalizan denuncias por tomas. Tras los desalojos, las propiedades se entregan a sus dueños y, si es necesario, se clausuran preventivamente para evitar nuevas intrusiones, con consigna policial y patrullaje permanente.
Entre los inmuebles recuperados se destacan la Casa Blaquier, en el casco histórico; el llamado “Elefante Blanco” de Olazábal al 3400, en Belgrano, que será reconvertido en un complejo residencial de 140 departamentos; la “Casona” de Costanera Sur; la “Galería del Terror” en Nueva Pompeya; un edificio patrimonial en Tucumán al 1700, diseñado por Arturo Prins y propiedad del CONICET; parte del Mercado de Bonpland y la denominada “casa violeta” de Palermo. Algunos llevaban ocupados más de 30 o incluso 50 años.
También se desalojaron ex hoteles que, según fuentes oficiales, funcionaban como aguantaderos o puntos de venta de droga en barrios como Constitución, San Telmo y Flores. En Ravignani 1779, en Palermo, Analía Peluso recuperó un PH que había sido tomado durante 33 años. “Hoy es un día histórico”, expresó al recibir nuevamente su vivienda.
Balvanera encabeza el ranking de barrios con más operativos (82), seguido por La Boca (43), Almagro (34), Constitución (29) y Barracas (27). Desde el Ejecutivo local aseguran que la política continuará sin excepciones. “El tiempo de la impunidad se terminó”, sostuvo Macri, en un mensaje dirigido a quienes ocupan inmuebles de manera ilegal.
Con eje en la legalidad y la seguridad urbana, la Ciudad busca consolidar una línea de gestión que combina desalojos, prevención y recuperación de activos, en un contexto donde la discusión por el uso del suelo y la propiedad privada vuelve a ocupar el centro del debate público.
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