Un taxi que cayó en aguas del Riachuelo en horas de la madrugada en el barrio porteño de Barracas fue rescatado este jueves por efectivos de Prefectura Naval. Pero cuando todos se preguntaban qué había sido del conductor, él apareció sano y salvo en la comisaría para explicar lo ocurrido.
El automóvil circulaba por la avenida Pedro de Mendoza, a la altura de la avenida Montes de Oca cuando fue sorprendido por la intensa tormenta que sacudió a la Ciudad entre la noche del miércoles y madrugada del jueves.
Un testigo indicó a las autoridades que el automóvil cayó al Riachuelo hacia las 3 de la madrugada y que luego llamó dos veces al 911 mientras esperaba ver, entre el agua que caía durante el intenso temporal, si el conductor lograba salir del taxi.
El cuerpo de buzos tácticos de la Prefectura llegó al lugar a las 4.30 y sus integrantes procedieron a rastrillar la zona hasta que lograron encontrar el vehículo en el fondo, aunque el mismo se encontraba con las puertas y ventanillas cerradas. Tras verificar que no había nadie en el interior, los efectivos procedieron a iniciar las tareas de rescate, que se demoraron hasta las 10 de la mañana.
Sin embargo, durante el operativo, y contra lo que se esperaba, el conductor del taxi se presentó en la comisaría local a dar fe de vida y explicar cómo fueron los hechos.
Según relató, en declaración que luego fueron reproducidas por un portavoz de Prefectura, mientras el hombre conducía por Mendoza, encontró la calle anegada, por lo que quiso subir por una rampa aledaña al Riachuelo. El problema fue que perdió el control del auto y, ante el peligro de caer, decidió lanzarse del mismo en movimiento.
De esta manera, el conductor logró salvar su vida y esta mañana decidió presentar su testimonio ante las autoridades, momento que aprovechó para confesar que había tomado alcohol y eso lo habría afectado a la hora de maniobrar.
comentar