
Organizaciones sociales y sindicales marchan al Congreso y Plaza de Mayo contra la reforma laboral. Ya hay cortes en 9 de Julio y fuerte operativo de seguridad.
El Congreso de la Nación vuelve a convertirse este viernes 27 de febrero en el epicentro de la disputa política por la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. Mientras el Senado se apresta a sancionar la iniciativa (una de las apuestas centrales de La Libertad Avanza antes de la apertura de Sesiones Ordinarias del 1° de marzo), organizaciones sociales, sindicales y de izquierda se movilizan en rechazo al proyecto.
La concentración principal se desarrolla en Plaza Congreso, donde confluyen columnas provenientes del conurbano bonaerense y distintos sectores de la Ciudad. El perímetro de mayor afluencia de manifestantes abarca las avenidas Entre Ríos, Rivadavia, Hipólito Yrigoyen y la calle Virrey Cevallos.
Las organizaciones convocantes ingresan por los principales accesos del oeste y sur hacia el centro. Las columnas avanzan por Avenida Rivadavia, Avenida Entre Ríos y Avenida Hipólito Yrigoyen, además de utilizar calles laterales para rodear el Palacio Legislativo.
En paralelo, una delegación de organizaciones sociales y territoriales ya se encuentra concentrada en el Obelisco y prevé marchar hacia el Congreso, ampliando el radio de afectación en el microcentro.
Desde las 7 de la mañana, organizaciones de izquierda mantienen cortados varios carriles de la Avenida 9 de Julio a la altura del Obelisco, lo que genera importantes demoras en pleno horario pico. En la zona trabaja un operativo de la Policía de la Ciudad, mientras Gendarmería permanece en alerta ante posibles avances de las columnas.
Como en las movilizaciones del 11 y el 19 de febrero, también participan movimientos sociales, partidos de izquierda agrupaciones piqueteras, que expresan su “repudio” a la norma, a la que califican de regresiva en materia de derechos laborales.
El Gobierno nacional dispuso un amplio despliegue policial ante la posibilidad de incidentes, luego de los episodios registrados en las protestas anteriores. Según lo previsto, se movilizan cerca de dos mil efectivos federales y de la Policía de la Ciudad.
El operativo incluye brigadas de infantería, unidades motorizadas, camiones hidrantes, móviles para eventuales detenidos, ambulancias del SAME, dotaciones de bomberos y grupos especiales. Desde el Ministerio de Seguridad anticiparon que el protocolo antipiquetes se aplicará con firmeza, independientemente del volumen de la convocatoria.
Además, se estableció un perímetro específico sobre Hipólito Yrigoyen al 1700 hacia Virrey Cevallos destinado a la cobertura de prensa. En ese sector, los trabajadores de medios solo pueden circular del lado del vallado donde se ubiquen los manifestantes, mientras que las fuerzas federales se posicionan en paralelo sobre Avenida Entre Ríos, entre Hipólito Yrigoyen y Rivadavia.
Con múltiples columnas en simultáneo y distintos horarios de concentración, se registran cortes totales y parciales en Rivadavia, Entre Ríos, Avenida de Mayo, Belgrano e Hipólito Yrigoyen, además de demoras en calles transversales del microcentro y en el corredor que conecta con Plaza de Mayo.
El momento de mayor concentración se espera hacia el mediodía, cuando coincidan el inicio del debate en el Senado y la presencia masiva de manifestantes en el entorno del Congreso.