Orejón olfateaba una bolsa de plástico. Miraba a su dueño Palomo y volvía a olfatearla. Insistía con algo que parecía insignificante, quería abrirlo, pero no podía. Su dueño Palomo lo hizo por él para, quizás, darle un gusto al can. Pero adentro había un bebé. Él alertó a varios vecinos de esa cuadra de Olivos y llamó al 911. El niño fue ayudado por varias personas, los médicos y agentes policiales. Un milagro.
La corta edad del niño y las bajas temperaturas reinantes en esta época del año le provocaron “un grado de hipotermia”, además de estar desnutrido y con anemia, según Martín Darway, Secretario de Salud, en diálogo con TN.
“Orejón insistía todo el tiempo con esa bolsa. Se ve que notó algo que le llamó la atención”, contó la hermana del propietario. Inmediatamente se convirtió en el perro del barrio y todos quieren una foto con él, además de hacer fila para pasar tiempo a su lado.
El bebé tiene cerca de 28 días, por lo que habría nacido prematuro y tiene dos kilos de peso. Está internado fuera de peligro. Por el momento, no había información sobre la identidad del menor o datos que permitan dar con sus padres.
“Tiraron al bebé en una bolsa de plástico, con una sabanita y un par de medias rosadas, nada más”, detalló Claudia, una vecina que al ver al pequeño tiró sus cosas para darle abrigo y evitar que muera: “Se puso morado y pensé que se estaba muriendo”.
La policía lo llamó Mateo, y si bien aún se investiga quiénes son sus padres, seguramente, en un futuro, alguien le podrá contar sobre Orejón.
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