Ya sufrió cinco acciones vandálicas en menos de un año de vida. Nosotros vamos a reparar siempre, porque esta es una obra, que como tantas otras, vamos a inmortalizar. Además es cultura y patrimonio de la ciudad, como la Usina del Arte, que pronto estrenaremos en la Boca, pero lo importante es que comprendamos que es de todos y que entre todos debemos cuidarla”, afirmó a Diario Popular el ministro Diego Santilli.
Para las autoridades porteñas que trabajan reparando los daños que causan los ataques, “el vandalismo es, por lejos, el principal enemigo del Espacio Público”. En ese sentido, puntualizan los principales objetivos:
parques, plazas, los monumentos, luminarias, mobiliario urbano, contenedores de basura y hasta la red pluvial. “Lamentablemente es un fenómeno en crecimientoque le hace gastar fortunas a la ciudad”, sostuvieron.
De acuerdo al relevamiento que se realiza, las plazas y parques es donde más se hace presente el vandalismo. Así,
los canteros de la 9 de Julio, el Parque Los Andes, Parque Centenario, Plaza Irlanda, Plaza Martín Fierro y Plaza Soldati son las que más agresiones reciben, que van desde la destrucción del césped, los bancos y también los juegos de niños, aunque no queda afuera el robo de rejas.
“En 2011 tuvimos que gastar 14 millones de pesos para reparar los destrozos quedejó el vandalismo y este año, por cómo venimos, esa cifra podrá ser superada. Es mucha plata que podría ser destinada para otras cosas, pero lo más importante es fomentar un cambio cultural y que todos empecemos a cuidar nuestro”, consideró Santilli.
En torno a los monumentos, en una ciudad repleta de obras, en la cima del ranking de actos vandálicos
figura previsiblemente la imagen del ex presidente Julio Roca (Alsina y Diagonal Sur), cuestionado por sus campañas de exterminio de aborígenes. Nadie sabe la razón, en cambio, de los permanentes ataques que recibe el bello homenaje al Quijote de la Mancha, que debió ser pintado seis veces este año.
Mausoleos y luminariasOtros monumentos proclives al vandalismo son el de Alberdi, en Constitución, y el Mausoleo de Bernardino Rivadavia, en Plaza Miserere. También sufren roturas y robos las obras de arte del Rosedal (los jarrones especialmente), Parque Chacabuco, Parque Lezama y Parque Rivadavia. Claro está, las luminarias no quedan exentas de este condenable fenómeno. El robo de cables se produce desde dentro de las columnas (a las que rompen) hasta del tendido aéreo. “Dentro de lo que se puede sustraer del espacio público, se encuentran los metales. Es por ello que se llegan a robar rejas de los sumideros y tapas de inspección de la red pluvial”, sostienen las autoridades.
El dato7,4 millones de pesos gastados en reponer contenedores de basura robados o destrozados.
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