Miles de pingüinos de Magallanes aparecieron muertos en las costas de Chubut y Santa Cruz y las causas aún son un misterio.
Miles de ejemplares de pingüino de Magallanes aparecieron muertos en las costas de Chubut y Santa Cruz durante las últimas semanas, en un fenómeno que mantiene en alerta a organizaciones ambientalistas, investigadores y especialistas en conservación marina. Las causas de esta mortandad masiva aún no fueron determinadas y las autoridades trabajan para establecer qué ocurrió.
Los hallazgos se registraron principalmente en las playas de Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia, donde numerosos ejemplares sin vida fueron encontrados en las últimas horas. La situación generó preocupación debido a que la Patagonia argentina alberga algunas de las colonias reproductivas de pingüino de Magallanes más importantes del mundo.
Diversas entidades vinculadas a la protección de la fauna silvestre reclamaron una investigación exhaustiva para determinar las causas de las muertes y evaluar si se trata de un episodio aislado o de un problema de mayor magnitud que podría afectar el desarrollo y la supervivencia de estas poblaciones.
Ante los primeros reportes, el Centro Ambiental de Apoyo a la Ciencia y Ecología (Cadace), con sede en Caleta Olivia, notificó la situación al Consejo Agrario Provincial, la Dirección de Fauna de Santa Cruz, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y a las intendencias locales, con el objetivo de coordinar el monitoreo de las playas afectadas. Además, se activó el protocolo preventivo por gripe aviar.
Chubut y Santa Cruz concentran numerosos apostaderos de pingüinos, entre ellos la reconocida reserva de Punta Tombo, considerada uno de los mayores asentamientos continentales de la especie. Por ese motivo, cualquier evento de mortandad masiva genera especial preocupación entre los especialistas.
Una de las principales hipótesis bajo análisis es la posible presencia de gripe aviar. Se trata de una enfermedad viral que afecta principalmente a aves silvestres y de corral, aunque en determinadas circunstancias también puede transmitirse a otros animales. En los últimos años, distintas variantes altamente patógenas, especialmente la cepa H5N1, provocaron brotes en diversos países y despertaron preocupación por su impacto sobre la fauna silvestre, la producción avícola y los ecosistemas.
Las aves marinas, incluidos los pingüinos, figuran entre las especies más vulnerables cuando el virus circula en una región. Por esa razón, la gripe aviar suele ser una de las primeras líneas de investigación ante episodios de mortandad masiva.
Sin embargo, los especialistas no descartan otras posibles causas. Entre ellas se encuentran las variaciones en la disponibilidad de alimento, los efectos de fenómenos climáticos extremos, enfermedades, contaminación marina y distintas alteraciones ambientales que pueden afectar la salud y supervivencia de la fauna silvestre.
Los expertos recuerdan además que las poblaciones de pingüinos enfrentan crecientes presiones asociadas al cambio climático y a la actividad humana en el mar. Diversos estudios realizados en la Patagonia han advertido que las modificaciones en las condiciones ambientales pueden impactar directamente sobre los hábitos de alimentación, reproducción y migración de estas aves.
Mientras continúan las investigaciones, desde Cadace difundieron una serie de recomendaciones preventivas para vecinos, turistas y pescadores. Solicitaron evitar el contacto con aves muertas recientemente, no permitir que las mascotas se acerquen a los ejemplares hallados en las playas y, en caso de encontrar un ave sin vida, tomar una fotografía utilizando zoom y enviarla junto con la ubicación exacta del lugar a la Fundación Cadace para colaborar con las tareas de monitoreo y relevamiento.
comentar