El dirigente Raúl Castells, quien se encuentra en la Plaza de Mayo en una huelga de hambre y acampe para pedirle al Gobierno "mejoras sociales", se descompensó por estar cinco días sin comer, y cuando le ofrecieron asistencia médica pidió que lo dejaran "morir dignamente".
En la plaza se encuentran alrededor de 150 personas del Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados que preside el dirigente.
Además del reclamo por asistencia a los sectores más necesitados, también pide Justicia por Santiago Maldonado.
Durante horas de la mañana, varios canales de televisión mostraron a Castells romper en llanto.
“En una marcha que hicimos acá por Plaza de Mayo paramos frente a una vinería. En la vidriera vimos vinos de 3 mil, 5 mil pesos. ¿Sabe cómo vive la gente? En las provincias, el grueso de la gente no come en las noches porque no hay comida y como mucho toman un mate cocido y una torta frita. Pero acá un vino ¾ sale 5 mil pesos. Pagan una botella a ese valor con la plata robada a este pueblo. Marchamos en Concepción y en Tucumán con chicos desnutrido en los brazos y… ¿sabe lo que es tener en las manos un chico con desnutrición?”, comentó en forma angustiada.