Así lo precisó en la mañana del lunes el titular del SAME, Alberto Crescenti, que indicó que los tres pacientes internados en el Hospital Fernández y el que fue derivado al Argerich se encuentran "con asistencia respiratoria, además de compromiso hepático y renal". El restante, un menor de 17 años internado en el Hospital Argerich, es el único que se encuentra consciente y fuera de peligro.
El médico confirmó a su vez que los cuerpos presentaban rastros de metanfetamina y éxtasis, y contó los efectos que produjeron estas drogas: "Los productos cristaloides que consumieron les produjeron una destrucción muscular, eso hizo levantar temperatura a 42 grados. Se les puso hielo para bajarla, pero las lesiones a nivel hepático y renal son las que se están trabajando para sacarlos de este cuadro".
De los informes toxicológicos también se desprende que la mayoría de las víctimas mezcló distintos tipos de drogas, como éxtasis y cocaína, un combo que puede causar la muerte súbita. Todos los fallecidos eran jóvenes de entre 20 y 25 años y gozaban de buena salud, pero los excesos fueron demasiado para su resistencia. El parte oficial indicó paro cardiorrespiratorio y edema pulmonar.
La fatalidad tiene otras aristas y allí es donde comienza el reparto de responsabilidades. Si bien los organizadores aseguraron que tenían todo en regla, los testigos advirtieron preocupantes falencias, como la falta de agua en los baños. Se sabe que el consumo de este tipo de drogas produce deshidratación y por eso no es raro que en estas fiestas se venda más agua –a un costo de $80, en el caso de la Time Warp- que alcohol.
El fiscal Sandro Abraldes dijo que en la inspección realizada a las 11 de la mañana las canillas estaban funcionando, pero deslizó que eso no prueba que ocurriera lo mismo durante la noche. Incluso agregó que esos baños estaban sólo ubicados en la zona vip y que en el resto del predio había baños químicos.
Y agregó: "El tema del agua está muy controvertido en el sentido de que el puesto de hidratación, que es una exigencia gubernamental, al menos constatamos la existencia de uno, lo que en principio se exhibe bastante insuficiente para la cantidad de gente que había. Además, ese uno muchos testigos dijeron que en un momento el agua se acabó".
Abraldes también puso la mira en Prefectura Naval, apartada inmediatamente de la investigación cuando constataron, apenas llegaron al predio de Costa Salguero, que los efectivos tenían contradicciones y, en definitiva, no habían encontrado un solo gramo de estupefacientes en toda la noche.
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Se secuestraron pastillas –el fiscal las definió como "un hombrecito de color naranja"-, en la zona vip. Y también restos que la Unidad Criminalística se llevó para análisis, pero que eran estupefacientes, prosiguió el fiscal, que se declaró incompetente y por eso la causa pasó a la Justicia Federal.
Precisamente es el juez Sebastián Casanello quien investigará si hubo "zona liberada". Según fuentes judiciales, no había ninguna fuerza de seguridad controlando lo que pasaba dentro de la fiesta y "sólo había seguridad privada a cargo de la organización". En tanto, Prefectura Naval "sólo estuvo afuera" y no secuestró ninguna droga.
Algunas personas que prestaron declaración en la causa afirmaron además que el cacheo para ingresar a la fiesta fue "inexistente" y que dentro del predio "se vendía a morir todo tipo de pastillas sin control". El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 7 informó que "todo aquel que desee suministrar datos de interés en relación con los sucesos" puede comunicarse a los teléfonos 4032-7153/7841/7151/7152 o al correo electrónico [email protected].
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