Hace más de un mes que mantienen esta medida frente a la planta que la empresa posee en el partido de Lanús, para exigir la reincorporación inmediata de 60 despedidos.
Los empleados de levaduras Calsa llevan más de un mes de acampe frente a la planta que la empresa posee en el partido de Lanús, para exigir la reincorporación inmediata de 60 despedidos.
Los trabajadores confirmaron a la agencia de noticias Télam que la medida es en rechazo a los 60 despidos consumados hace más de un mes, y también a la propuesta de la empresa de reincorporar a un grupo y dejar fuera de la negociación a los empleados más comprometidos con la organización gremial.
"Los despidos no tienen ninguna causa, y las excusas que dio la empresa son desproporcionadas e inválidas", aseguró a Telam uno de los delegados, y agregó: "es una actitud intransigente de la empresa, que decidió realizar los despidos cuando se podría haber tomado otra medida".
Además, el grupo de delegados remarcó que "el último ofrecimiento que se nos hizo dejaba a 20 trabajadores en la calle" y aclararon que "la única condición para terminar con el paro es la reincorporación de todos".
El conflicto en Calsa comenzó a fines de 2013, cuando la empresa británica tomó la decisión de despedir sin causa de Daniel Franco, hecho que generó las protestas de sus compañeros, que si bien lograron la reincorporación del trabajador, luego sufrieron represalias por parte de la patronal, que además comenzó una campaña de persecución y despedidos contra los empleados volcados a la actividad gremial.
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