
Un instrumento espacial registró una figura llamativa en las inmediaciones del Sol y abrió un debate científico sobre su origen, el fenómeno ya había tenido un antecedente similar meses atrás.
Un objeto óptico con forma similar a un pájaro gigante, con alas extendidas, fue registrado cerca del Sol por un instrumento científico especializado y generó interrogantes dentro de la comunidad astronómica. La imagen fue captada este martes 3 de febrero por el sistema LASCO C2, que forma parte de la sonda espacial SOHO.
El registro fue informado por el Laboratorio de Astronomía Solar del Instituto de Investigación Espacial de la Academia de Ciencias de Rusia, que aclaró que se trata de un fenómeno óptico observado en imágenes coronográficas, es decir, fotografías que bloquean la luz directa del Sol para estudiar su entorno inmediato.
Captura de redes sociales.
Según el organismo, aún no existe una explicación definitiva sobre el origen del objeto, una de las hipótesis en análisis sostiene que podría tratarse de una partícula galáctica. Estas partículas forman parte de los llamados rayos cósmicos galácticos y pueden ser protones o núcleos atómicos de alta energía que llegan desde fuera del Sistema Solar.
El episodio no es el primero de estas características, en mayo de 2025 astrónomos habían detectado una figura similar sobre el Sol utilizando el mismo sistema de observación. En aquella oportunidad se informó que el objeto observado tenía un tamaño estimado diez veces mayor que el de la Tierra, lo que generó una amplia repercusión.
En ese contexto, el físico nuclear Evgueni Anpilogov explicó que la imagen podría corresponder a una prominencia solar, también conocida como eyección de masa coronal. Este fenómeno consiste en la expulsión de material solar relativamente frío que es lanzado al espacio y queda condicionado por los campos magnéticos de la estrella.
De acuerdo con el especialista, no toda la masa expulsada logra escapar completamente del entorno solar, una parte importante regresa siguiendo las líneas del campo magnético. Mientras que otra porción puede desplazarse hacia regiones más alejadas, enfriándose progresivamente.
Los expertos remarcan que este tipo de imágenes no implica riesgo para la Tierra y forman parte del monitoreo habitual del Sol. Aunque su forma visual resulte llamativa, se trata de procesos naturales que continúan siendo estudiados por la ciencia.