Julie McSorley y Liz Cottriel se encontraban en las aguas de Avila Beach (California - EEUU) observando tranquilamente las ballenas hasta que lo más inesperado ocurrió. Uno de los balénidos emergió del agua "tragandose" el kayak en el que estaban las jóvenes.
Afortunadamente, las mujeres resultaron ilesas y terminaron debajo del agua, aunque por un minuto se creyó que la ballena se las había tragado.